Los Concejales De Tráfico Y Transportes, Ángel Molina, Y De Fomento Y Urbanismo, Fernando Carabias, En La Rueda De Prensa De Las Nuevas Medidas De Reordenación Del Tráfico. - EUROPA PRESS
SALAMANCA 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Salamanca ha señalado que las obras de reordenación de tráfico para aumentar la protección del Puente del Soto estarán listas en dos meses, tras haberse iniciado ya la licitación y contratación, y con la adjudicación prevista en una semana.
La reordenación del tráfico se llevará a cabo en el entorno del Convento de San Esteban para incrementar la seguridad de peatones y conductores, facilitar el tránsito tanto de autobuses urbanos y metropolitanos y aumentar la protección del puente del Soto.
Tal y como ha relatado el concejal de Tráfico, Ángel Molina, en declaraciones recogidas por Europa Press en rueda de prensa, estas obras obligaron a que las líneas 1, 3, 4, 8 y 9 del autobús urbano y algunos metropolitanos realizaran su recorrido por la Gran Vía y accedieran a la calle San Pablo haciendo un complicado giro en Juan de la Fuente "que implica que se invada parciamente la acera a la altura de la Torre de los Anaya".
Otra "zona delicada" a la que le dará una solución esta reordenación al bajar la intensidad del tráfico será el entorno del puente del Soto de la calle Arroyo de Santo Domingo, "un bien patrimonial del siglo XVI y en el que algunos peatones incumplían la prohibición de pasar por debajo", ha dicho.
Para solucionar estas cuestiones se invertirá el tráfico en la calle Arroyo de Santo Domingo. Además las líneas 1, 3, 4, 8 y 9 del autobús urbano y los buses metropolitano que llegan a la glorieta de Concilio de Trento desde Gran Vía ya no tendrán que girar a la derecha hacia Juan de la Fuente y evitarán la compleja maniobra a la altura de la Torre de los Anaya, mientras los autobuses tomarán la calle Arroyo de Santo Domingo, que invierte el sentido del tráfico para desembocar en Rector Esperabé y continuar con su recorrido habitual.
De esta manera, el primer tramo de Arroyo de Santo Domingo correspondiente al puente del Soto será exclusivamente usado por los autobuses urbanos y metropolitanos. El resto de los vehículos únicamente podrán seguirse incorporando a San Pablo por Juan de la Fuente, ya que su giro en la Torre de los Anaya no implica la invasión de la acera. Todo ello hace que desde Rector Esperabé y Reyes de España ya no se podrá acceder a San Pablo.
Otro cambio importante que trae consigo esta reordenación está en la calle Rosario que también invierte el sentido del tráfico para convertirse en un acceso a la Gran Vía desde el paseo de Canalejas.
Los autobuses urbanos y metropolitanos, en lugar de entrar por Arroyo de Santo Domingo, lo harán por la calle Rosario en un giro a la izquierda desde Canalejas que estará únicamente permitido para estos servicios públicos.
Asimismo, se habilitará un tercer carril para hacer un giro que se regulará mediante un semáforo dotado con un sensor que únicamente se pondrá en verde cuando llegue un autobús, lo que incrementará notablemente la fluidez en el paseo de Canalejas.
La tercera y última calle que invierte el sentido del tráfico es Marquesa de Almarza, que se convertirá en vía de entrada desde la Gran Vía.
Molina ha incidido en que esta reordenación tendrá dos consecuencias, la primera, el incremento del tráfico en el paseo de Canalejas, un "hándicap que se paliará al mejorarse notablemente la fluidez del tránsito por el mayor tiempo que estarán los semáforos en verde gracias a la inversión de la calle Rosario".
Y la segunda, que los autobuses urbanos "ven incrementado su recorrido en 470 metros para las líneas en sentido norte". "Esa pérdida de tiempo se ganará en la Gran Vía, donde se reducirá de forma significativa la circulación", ha explicado.
Esa bajada del flujo del tráfico en Gran Vía también permitirá habilitar el giro a la izquierda desde la cuesta de Sancti-Spíritus mediante regulación semafórica, algo que actualmente está prohibido, como ha recordado Molina.
"Se trata de una reordenación muy estudiada y calculada. Los cortes que se han producido en las calles Arroyo de Santo Domingo y Rosario a causa de diferentes obras en los últimos años han servido de banco de pruebas para ver cuál es el comportamiento del tráfico y si esta reordenación era viable", ha señalado Molina, al tiempo que ha pedido paciencia a los ciudadanos para adaptarse a estos cambios que resultarán "muy beneficiosos para conductores, peatones, y usuarios del bus".
SIN PEATONES BAJO EL PUENTE DEL SOTO
Por su parte, el concejal de Fomento, Fernando Carabias, ha detallado las actuaciones de obra civil que habrá que realizar para permitir el giro de los autobuses urbanos y metropolitanos en la calle Arroyo de Santo Domingo desde la Gran Vía y reducir el riesgo de atropello bajo el puente del Soto.
En concreto se van a realizar cuatro actuaciones. La primera, para retranquear el bordillo de la isleta que hay en la glorieta de Concilio de Trento frente al convento de las Dueñas, de manera que los autobuses podrán acceder sin problemas a la calle Arroyo de Santo Domingo.
Al mismo tiempo, se ampliará esa isleta hacia la acera para impedir el paso de los peatones bajo el puente del Soto.
La segunda actuación consiste en eliminar el tramo de acera que hay desde el paso de peatones de la calle Rosario y que lleva a engaño a muchos peatones que piensan que pueden pasar debajo del puente. Este espacio se incorporará a la zona ajardinada ya existente.
La tercera implica la eliminación del saliente del bordillo que hay debajo del puente del Soto y el vallado de la zona ajardinada para que nadie la pueda invadirla para pasar por ahí. Y por último, se ampliará el espacio de giro desde la calle Buenaventura hasta la calle Arroyo de Santo Domingo.
Tal y como ha señalado Carabias, estas actuaciones también buscan incrementar la protección de un bien patrimonial como es el puente del Soto por el que únicamente circularán a partir de ahora los autobuses urbanos y metropolitanos.