La Cibercomandancia de la Guardia Civil ha investigado a ocho personas como presuntas autoras de un delito de estafa informática. - CIBERCOMANDANCIA DE LA GUARDIA CIVIL
LEÓN, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha investigado a ocho personas como presuntas autoras de un delito de estafa informática, cometido mediante la técnica de ingeniería social conocida como 'smishing', por el que la los presuntos autores de los hechos utilizaron mensajes de texto (SMS) fraudulentos y suplantaron a la entidad bancaria de la víctima, que realizó ingresos por valor de más e 80.000 euros.
Los hechos se iniciaron cuando la víctima interpuso una denuncia a través de la sede electrónica de la Guardia Civil tras recibir en su teléfono móvil un SMS que suplantaba a su entidad bancaria. En el mensaje se le alertaba de un supuesto movimiento fraudulento en su cuenta corriente, se le instaba a realizar actuaciones urgentes para detener el cargo y se le facilitaba un número de teléfono para contactar.
Al llamar al número proporcionado la víctima escuchó una locución que imitaba al servicio de prevención del fraude de su banco, un elemento que reforzó la apariencia de legitimidad. Acto seguido fue atendida por un individuo que, haciéndose pasar por personal técnico de la entidad financiera, le indicó una serie de pasos para "recuperar" los fondos presuntamente sustraídos.
Esa instrucción fraudulenta constituyó el eje central del engaño. Como resultado, la víctima realizó varias transferencias que sumaron más de 80.000 euros, repartidos en 18 cuentas bancarias, según fuentes de la Cibercomandancia de la Guardia Civil.
La investigación, dirigida y desarrollada por el Equipo @ de la Cibercomandancia en el marco de la Operación Cizur, permitió reconstruir con detalle la trazabilidad del dinero defraudado. Fue un trabajo complejo, dado que los fondos fueron movidos a través de un entramado de cuentas destinado a dificultar su rastro, según las mismas fuentes.
Gracias a este análisis minucioso los agentes lograron finalmente identificar e investigar a ocho presuntos implicados, residentes en las provincias de Madrid, Alicante y Tarragona.