VALLADOLID, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un total de 351 estudiantes ciegos o con discapacidad visual de Castilla y León afronta estos días el comienzo del curso escolar con el apoyo de los equipos de atención educativa de la ONCE, que garantizan su inclusión educativa y social.
La ONCE impulsa el modelo de educación inclusiva, por ello más del 99 por ciento de los 7.187 alumnos y alumnas ciegos o con discapacidad visual que se incorporan a las aulas estos días en toda España lo hacen en centros ordinarios. De esta forma, el alumnado sigue las mismas pautas y directrices que el resto de compañeros sin discapacidad visual, según ha detallado la organización en un comunicado recogido por Europa Press.
Los equipos específicos de atención al alumnado con discapacidad visual cuentan con maestros y maestras, tanto de la ONCE como de la Administración especializados en discapacidad visual que acuden a los centros educativos en los que se escolariza un alumno o alumna ciego o con baja visión.
En estos centros forman a la comunidad educativa en materia de discapacidad visual, asesoran al profesorado que da clase al alumno o alumna proporcionándole las estrategias, herramientas y recursos que permitan que el alumno e intervienen directamente con los estudiantes en aspectos vinculados a su discapacidad visual que así lo requieran. En la actualidad, hay 418 de estos profesionales repartidos en todas las comunidades autónomas.
La ONCE ha indicado que la escuela "no se restringe" a la adquisición de contenidos curriculares, sino que es el ámbito propicio para que niños y jóvenes alcancen competencias trasversales que les permitirán su desarrollo pleno y su inclusión educativa y social.
Para el desarrollo de estas competencias, los equipos específicos de la ONCE cuentan con una serie de profesionales que intervienen con el alumnado de manera multidisciplinar, atendiendo a las necesidades detectadas por el maestro coordinador de caso en las distintas áreas con el objetivo de lograr un funcionamiento óptimo en su vida cotidiana, escolar y social acorde a su edad y nivel madurativo.
Profesionales de la psicología, trabajo social, técnicos de rehabilitación, instructores de tiflotecnología y braille, profesionales de la animación sociocultural o mediadores para el alumnado con sordoceguera son algunos de los perfiles que contribuyen al desarrollo integral y la plena inclusión del alumnado.