Pacma denuncia un "fuego fallido, organización desbordada, banderas franquistas y un recinto que se vació antes del fin de la fiesta" durante la celebración - PACMA
SORIA, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -
Pacma ha asegurado que durante la noche de este sábado, 15 de noviembre, la celebración del Toro Júbilo de Medinaceli ha vuelto a convertirse en una "exhibición de maltrato animal extremo" en un evento con "fuego fallido, organización desbordada, banderas franquistas y un recinto que se vació antes del fin de la fiesta".
La organización animalista, que documentó todo el acto in situ, ha lamentado que el animal "soportó más de dos horas de agonía, desde un embolado interminable hasta el caos final para intentar introducirlo en el corral".
Durante los 19 minutos que se tardó en colocar y prender las bolas de fuego, los emboladores bloquearon completamente la visión del toro, que mugía sin cesar mientras era inmovilizado y una vez prendido, el animal llegó a zafarse del pilón todavía sujeto por la cuerda para intentar apagar sus cuernos enterrando la cabeza en la gruesa capa de barro.
"UN ESPECTÁCULO CAÓTICO Y PATÉTICO"
Pacma ha señalado que en el festejo, propuesto ahora para su calificación como Bien de Interés Cultura, "reinó el desorden y la improvisación": "el fuego se apagaba y lo reavivaban abanicándolo con capotes".
El Partido Animalista, que pocas horas antes se manifestó contra este evento en la Plaza del Ayuntamiento de Medinaceli, ha criticado que la organización fue "totalmente incapaz" de conducir al toro al corral durante dos horas.
"No hubo mansos, no hubo coordinación ninguna y este espectáculo caótico y patético se prolongó hasta, al menos, la 1.30 horas, momento en el que gran parte del público (algunos ondeando la bandera franquista), e incluso la Guardia Civil, ya se había marchado, dejando a apenas una treintena de personas de la organización intentando resolver el panorama", ha explicado.
Ahora, el proceso judicial continúa en marcha para determinar si el espectáculo de este sábado fue legal o no, como defiende el Partido Animalista, que afirma que llegarán "hasta donde sea penalmente factible para acabar con esta cruel tradición".