VALLADOLID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Valladolid sienta en el banquillo este martes y el miércoles a un individuo con iniciales J.J.B, quien en febrero de 2017 efectuó varios disparos desde su casa a un taxi con un fusil de asalto Kalashnikov e hizo lo propio, supuestamente, contra la fachada de un colegio y otros dos vehículos aparcados en las inmediaciones de su domicilio, sito en la calle Villabáñez.
El encausado se enfrenta a una posible condena de ocho años de prisión por delito de depósito de armas y munición de guerra, así como al pago de una multa de 8.640 euros y a la obligación de indemnizar a los propietarios de los turismos tiroteados con cantidades que suman 3.210 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.