ÁVILA 21 Mar. (EUROPA PRESS) -
Más de 2.000 kilos de piñones se han esparcido en el monte de la localidad abulense de Casavieja, que en el pasado mes de agosto sufrió el incendio más devastador del verano en la provincia abulense al calcinar 800 hectáreas, 630 de masa forestal y el resto de matorral.
Según explicó hoy en declaraciones a Europa Press el agente medioambiental Julián González, después del incendio se han derramado semillas, se han señalado los árboles que tienen que ser cortados "porque han muerto" y en las próximas semanas serán sacados de la zona que sufrió el incendio.
Los árboles que se quemaron parcialmente y que aún pueden ser aprovechados por la industria maderera -señalados en una superficie de 46.000 metros- fueron subastados y están siendo utilizados por seis empresas, que en la actualidad "ya han sacado una quinta parte del total".
"Una vez que se tale toda la madera, se empezará a limpiar y a recoger el ramaje, a espera de que actúe la naturaleza", explicó González, quien afirmó que la parte del monte que no se regenere por semilla necesitará la realización de plantaciones posteriores, que "requieren la espera de un año o dos".
A su juicio, las jóvenes generaciones "no lo van a volver a ver como estaba", ya que árboles centenarios y pinos de más de 20 metros cúbicos, se calcinaron en el incendio provocado que duró tres días y en el que el joven operario sevillano Javier Tirado perdió la vida al tratar de sofocar el fuego. Entre los ejemplares quemados se encuentra "un pino al que subían los quintos de cada año a grabar la fecha de su quinta", subrayó con pena el agente medioambiental.
Con motivo del Día del Árbol alrededor de 400 escolares de la provincia abulense se desplazaron esta mañana a la localidad abulense de Casavieja, donde fueron recibidos por el alcalde del municipio, Rafael Ortega, y por el presidente de la Diputación Provincial, Agustín González.
Aunque estaba previsto que los chicos plantaran una media de diez árboles cada uno en el pinar, con ejemplares de roble, fresno y pino autóctono, no pudieron hacerlo debido a las adversas condiciones meteorológicas. En su defecto realizaron, según explicó hoy el presidente de la institución, varias "sendas ecológicas", con el fin de que conozcan el medio natural de la zona.
Asimismo, a su llegada recibieron una charla explicativa en la que se les contó cómo el fuego arrasó el pasado verano con el Pinar de Casavieja, ubicado en la zona sur de la Sierra de Gredos, y de la necesidad de repoblar la zona con nuevos ejemplares que puedan paliar los daños ocasionados por el que fue un incendio provocado.