Archivo - Nuevo vehículo de atestados de la Policía Municipal de Valladolid. - EUROPA PRESS - Archivo
VALLADOLID 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Policía Municipal de Valladolid se sumará entre los días 13 y 19 de julio a la campaña especial de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre control de la tasa de alcohol y presencia de drogas en conductores.
El cuerpo municipal, en un comunicado recogido por Europa Press, ha recordado que el alcohol está presente como factor concurrente o desencadenante en un tercio de los accidentes mortales y su presencia en la conducción, dependiendo de su tasa, multiplica entre dos y 15 el riesgo de sufrir un accidente.
En esta línea, ha incidido en que "la única tasa segura es 0,0" porque el alcohol no sólo está relacionado con una mayor accidentalidad, sino que también repercute en una mayor mortalidad, al ser un factor vinculado con un peor pronóstico en las lesiones sufridas.
Por otro lado, la Policía ha apuntado que conducir después del consumo de sustancias psicoactivas es un hecho frecuente en España y el cannabis (THC), la cocaína, las anfetaminas y las metanfetaminas son las sustancias más frecuentemente halladas. "El consumo simultáneo de sustancias, que se ha demostrado como un comportamiento de extremo riesgo vial, es comparativamente frecuente en España", ha agregado.
De esta forma, los objetivos de la campaña pasan por concienciar del peligro real que supone el consumo de alcohol o drogas durante la conducción.
OTROS USUARIOS DE LA VÍA
Pero además, la Policía ha recordado que se persigue en incidir en que el peatón, como usuario más débil de la vía, necesita estar también "en pleno uso de sus facultades" físicas y mentales para no correr o hacer correr a otros riesgos innecesarios.
También se trata de informar a todos los conductores sobre los efectos negativos que tiene la ingestión del alcohol o drogas, aunque sea en pequeñas cantidades, provocando una disminución de sus habilidades para conducir, como por ejemplo con el aumento del tiempo de reacción; graves problemas de percepción de las distancias, atención, control y coordinación y se subestima la velocidad y problemas de visión.
Así, se incidirá en mentalizar a todos los conductores sobre la especial gravedad de esta conducta que incide directamente en la siniestralidad vial, como factor concurrente o desencadenante en un tercio de los accidentes mortales, multiplicando por nueve el riesgo de sufrir un accidente de circulación.
En definitiva, se pretende controlar la conducción con tasas de alcoholemia superiores a las legalmente establecidas o tras el consumo de drogas, actuando reglamentariamente.