BRUSELAS/VALLADOLID 17 Oct. (EUROPA PRESS) -
Palma Lara Rodríguez, portavoz de la familia de la enfermera vallisoletana Teresa Rodríguez en Bruselas, ha asegurado que están contentos porque se le haya impuesto 30 años de cárcel a César Arribas Calvo por el asesinato premeditado de su expareja, pero ha dejado claro que "nada va a reparar el daño hecho" porque ni la familia ni los amigos van a recuperar a Teresa.
"Nosotros evidentemente no vamos a recuperar a Teresa y todo el dolor y toda la pena que tiene su familia y todos sus amigos, eso no lo va a tapar ninguna pena ni nada", ha afirmado Lara Rodríguez en declaraciones recogidas por Europa Press, al tiempo que ha apuntado que "al menos" le ha caído la pena máxima, los 30 años, "porque lo que ha hecho es una verdadera atrocidad y una monstruosidad".
En este sentido, la portavoz ha reconocido que la familia tenía "miedo de que al final, con el tema de que no tenía antecedentes, buen comportamiento y todo eso le rebajaran la pena" a lo que se suma el hecho de que no haya en Europa un marco jurídico que haga que en todos estos crímenes la pena sea igual en todos los países o que en algún país no se contemple el feminicidio.
Al respecto, Lara Rodríguez espera que el condenado "cumpla el máximo posible de años en prisión" y ha reconocido que les gustaría que hubiera una ley dentro de Europa que hiciera que en todos los países de la Unión Europea "se cumplieran las penas íntegramente y que se contemple verdaderamente el feminicidio y la violencia de género, porque se trata de eso, no es una muerte accidental".
"Es asesinar a una mujer porque un hombre decide que su vida le pertenece", ha subrayado la portavoz de la familia, al tiempo que ha afirmado que "el crimen ha sido terrible y ha sido tratar de acabar con Teresa y con su identidad de una forma totalmente salvaje".
Algo que según Lara Rodríguez "no puede quedar impune y tiene que ser la pena máxima siempre en cualquier país, sea Bélgica, sea España, sea donde sea", al tiempo que ha lamentado que la sentencia llega después de tres años de espera tras el asesinato de Teresa Rodríguez, que recibió más de 150 puñaladas de su expareja el 27 de octubre de 2022.