Una de las propuestas desarrolladas mediante el proyecto 'Otero de Curueño: Patrimonio y Memoria'. - ULE
LEÓN 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
Noelia Herreras Gutiérrez, estudiante del Grado en Historia del Arte de la Universidad de León (ULE), ha desarrollado este verano en su localidad natal el proyecto titulado 'Otero de Curueño: Patrimonio y Memoria', una iniciativa que ha sido posible gracias a las becas Ralbar, impulsadas por la Institución académica y la Fundación Banco Sabadell con el objetivo de preservar el legado cultural e histórico de este municipio.
Según ha expresado la joven investigadora, desarrollar la beca en su propio pueblo ha sido una vivencia "profundamente gratificante". Al respecto, ha explicado que el propósito principal del proyecto era preservar la historia y la memoria de la localidad, mediante la unión de distintas generaciones en un mismo espacio, lo cual supuso el mayor reto. "A pesar de tratarse de un núcleo de población tan pequeño, la respuesta de los vecinos fue inmejorable y fundamental para sacar adelante el proyecto", ha asegurado.
El núcleo de la propuesta estival se centró en investigar diversas etapas históricas para devolver a Otero de Curueño su rico legado. Entre las actividades realizadas se encuentran el rescate de la mitología y las leyendas de la comarca; la organización de tardes dedicadas a los juegos tradicionales y, muy especialmente, la recuperación de la tradición de los filandones con la escucha activa de los relatos de las personas mayores.
Asimismo, se llevó a cabo un taller de heráldica en el que los más pequeños dibujaron su escudo, mientras los mayores protagonizaron una jornada dedicada a la tradición y significado de la figura del concejo y de las juntas vecinales. Además, se realizó una visita guiada a la ermita del pueblo y una actividad denominada 'A jugar como antes', en la que los adultos explicaron a los niños cómo eran los juegos en su infancia, según ha informado a Europa Press en un comunicado la ULE.
La estudiante de la ULE ha considerado el programa como "un acierto absoluto" para la juventud y el entorno rural. "Nos permite a los jóvenes regresar a nuestras raíces, nos da la oportunidad de devolver a nuestra tierra todo lo que nos ha aportado y demuestra que el medio rural sigue muy vivo y merece ser protegido", ha afirmado Noelia Herreras, satisfecha por haber marcado un camino muy claro para el futuro cultural de la zona.
En el apartado de agradecimientos, ha mostrado su gratitud hacia la ULE y la Fundación Banco Sabadell por su apuesta decidida por los pueblos leoneses. Al mismo tiempo, ha hecho una mención muy especial a José Luis Álvarez-Acevedo, alcalde pedáneo de la localidad, y de forma unánime a todos los vecinos de Otero de Curueño por abrirle las puertas de sus casas, compartir sus recuerdos y volcarse con ilusión en cada propuesta realizada.
ENRIQUECIMIENTO DEL MEDIO RURAL
El 'Programa Ralbar' facilita que los estudiantes de la ULE realicen prácticas extracurriculares durante los meses de verano en áreas rurales de la provincia. El objetivo central es la ejecución de proyectos de dinamización territorial que activen estos entornos en los ámbitos social, económico o cultural, siempre en alianza estrecha con el tejido institucional y empresarial local.
Esta sexta edición, convocada por el Vicerrectorado de Inclusión, Igualdad y Proyección Social en colaboración permanente con la Fundación Banco Sabadell, ha puesto de manifiesto la solidez de la iniciativa. Desde su nacimiento en 2021, Ralbar acumula 74 experiencias de aprendizaje transformadoras en la provincia y para la actual edición el programa recibió 21 solicitudes de las que fueron seleccionados finalmente 13 proyectos.