¿Sabes quién era San Genarín, el 'santo' borrachín?

Actualizado 01/04/2015 9:47:49 CET
Un momento de la procesión de San Genarín
Foto: AYUNTAMIENTO DE LEÓN

LEÓN, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Como cada noche de Jueves Santo, las calles del Barrio Húmedo de León acogerán la procesión pagana en honor a San Genarín, un antiguo pellejero conocido en la ciudad por su afición a la buena vida y por su asiduidad a burdeles y tabernas que fue atropellado en la madrugada del 29 de marzo 1929 por 'La Bonificia', el primer camión de la basura que tuvo la ciudad, mientras orinaba al lado del tercer cubo de la muralla.

   A modo de Vía Crucis, se trata de una de las procesiones más irreverentes de la Semana Santa española que fue prohibida en 1957 aunque se recuperó en los años 70 para recordar la parodia de las procesiones que iniciaron los "cuatro apóstoles" de Genaro Blanco Blanco --Francisco Pérez, Eulogio 'el gafas', Nicolás Pérez y Luis Rico-- para rendir culto a este aficionado al orujo y que fue conocida como El Entierro de Genarín.

   En la actualidad este recuerdo a Genaro Blanco Blanco se ha convertido en toda una fiesta en la capital leonesa que atrae a miles de personas entre participantes y turistas. El Vía Crucis se inicia con una cena, habitualmente en el restaurante Rancho Chico, en la que se leen poesías a San Genarín y la Homilía del Año.

   Organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Genarín, la procesión comienza en la medianoche del Jueves Santo en la Plaza de San Martín desde donde pendón, cabezudos, marioneta de la muerte y ofrendas, con barril de orujo incluido recorren la calle de la Sal hasta llegar a la Plaza de la Regla, ante la Catedral.

   Allí se reza un Credo y se sigue hasta el convento de las Carbajalas donde se lee un poema a la 'Moncha', que es la Magdalena de Genarín.
Desde aquí antes se iba hasta la puerta del tercer cubo, pero tras ser tapiada, la comitiva sale por el arco de la cárcel y camina hasta el tercer cubo donde se hace pública la Homilía.

   Tras esto, el Hermano Escalador sube por la muralla para depositar la ofrenda de los productos preferidos del homenajeado, orujo, queso y una naranja. Tras la ofrenda, la procesión sigue hasta la Plaza del Grano y ante la cruz, se brinda con orujo y se leen poesías.

    Durante la procesión se dicen cosas como 'Genarín, valiente, queremos aguardiente'; 'Hombre pequeño de gran pitilín, San Genarín' y 'Genaro, si t'estrujo, saco buen orujo'.

   Como parte de la leyenda, a Genarín se le atribuyen cuatro milagros como la redención de la prostituta que le encontró muerto ya que, según la tradición, dejó la prostitución y se volvió a su Lugo natal.

   La victoria de la Cultural Leonesa sobre el Hércules en un partido que no empezó bien, el asesinato del ladrón del orujo, el queso, el pan y la naranja que dejaban los participantes en la procesión y la curación de un enfermo de riñón que orinó en la misma piedra de la muralla que lo hizo Genarín son los otros tres milagros atribuidos a este personaje bohemio de comienzos del siglo XX.