VALLADOLID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Sanidad y la Plataforma de Organizaciones de Pacientes han coincidido en que hay que dar un mayor protagonismo a las personas que mejore su atención en el ámbito sanitario con la toma de decisiones y una mayor participación.
Así lo han expresado el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, y el vicepresidente de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, Manuel Arellano, en el marco de las terceras Jornadas de Experiencias de Asociaciones de Pacientes y Familiares que se desarrollan este martes en el Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, en las que se revisan las mejores experiencias de estas organizaciones.
Sáez Aguado ha señalado que este encuentro se enmarca en una línea estratégica de trabajo de la Consejería pero cree que en general de toda la sanidad pública española en la que se trata de reconocer y promover un "nuevo papel" de los pacientes en el desarrollo de la atención sanitaria.
El titular de Sanidad ha explicado que ya se ha abandonado épocas en las que se tenía la idea de ponerse en manos de médicos y enfermeros "para lo que necesiten y lo que quieran hacer", una "época un poco paternalista" que cree que se ha superado para dar paso a otra en la que los pacientes, asociaciones y ciudadanos "reclaman un nuevo papel" porque cada vez las personas están más informadas, algo que la Consejería quiere potenciar.
El consejero ha incidido en que los pacientes son más activos y conocedores de sus problemas, de sus patologías, y los servicios de salud tienen que ser más respetuosos con esa posición nueva, de forma que las decisiones sobre la atención sanitaria, los tratamientos o pruebas "en la medida de lo posible" sean cada vez "más compartidas".
Además, ha unido esta idea a la de la medicina personalizada, que trata de desarrollar tratamientos no tan generales para una enfermedad sino muy "adaptados" a cada persona, algo que ya se hace en algunas áreas de tratamiento.
OPINIÓN DE LOS PACIENTES
Precisamente, el consejero considera que esta circunstancia requiere tener "muy en cuenta" la opinión de los pacientes, no sólo general del grado de satisfacción con la sanidad, sino sobre las decisiones compartidas en el "día a día" de la práctica clínica porque ya no basta con tener indicadores que tienen que ver con la morbilidad, la mortalidad, sino que expresen lo que los pacientes piensan de su tratamiento, de su calidad de vida.
En este sentido, Manuel Arellano ha coincidido en la necesidad de que los pacientes sean los protagonistas de su propia enfermedad y ha asegurado que está muy bien que se haya avanzado en la figura del médico rehabilitador y paternalista.
"Hay que dar parte a que los pacientes puedan participar en la toma de decisiones porque son quienes mejor conocen su propia enfermedad", ha señalado Arellano, quien ha apuntado que muchas veces reclaman una atención multidisciplinar en coordinación de los propios médicos para luego trasladar entre todos la información "y no hacer pivotar ésta sobre el propio paciente, que es lo que pasa muchas veces".
Así, de lo que se trata, ha añadido, es de un cambio de "paradigma", de participación del paciente en la toma de decisiones que influye en todo el ámbito sanitario porque la cronicidad acompaña a la mayoría de las personas desde que es diagnosticada hasta que terminan sus últimos días y convierte a las personas en personas muy frágiles.
En este sentido, ha advertido de que esta fragilidad se relaciona mucho con la tercera edad, pero "no hay que olvidarse" de que también está en las mujeres, niños y jóvenes, pero además la fragilidad es cronicidad, que puede conllevar discapacidad.