VALLADOLID 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los sindicatos han criticado la falta de voluntad negociadora de Renault, han reclamado a la empresa conocer el plan industrial, que "ponga las cartas encima de la mesa" y ven una actitud de "inmovilismo total" con una posición "más dura" y propuestas que nunca había planteado.
Así lo ha señalado el secretario general de UGT Renault España, Adolfo Arnáez, quien ha incidido en que la empresa no despeja duda alguna, cuando para los representantes de los trabajadores es "importante" conocer el plan industrial al que se ha referido el CEO de la empresa, François Provost, y saber si contempla "un vehículo o tres" o el tipo de tecnología que se plantea.
Arnáez ha aclarado que esto podría suponer que las factorías se "mantengan" o tengan posibilidad de "crecer", lo que podría hacer que se moviesen posturas, algo que ha descartado hasta que se tenga información al respecto.
El responsable de UGT ha incidido en que se encuentran "muy alejados" y se observa una posición de la empresa "muy dura", "más imaginativa", con propuestas que no había presentado en otras ocasiones y "muy preocupada" por el absentismo, una cuestión que los sindicatos ven desde el punto de vista del trabajador.
A este respecto, ha puesto como ejemplo el hecho de que actualmente en Renault "hace mucho frío" y tienen problemas para encender la calefacción, por lo que si uno se encuentra constipado "cuesta mucho ir", con zonas donde hay corrientes o en donde no se alcanzan los 12 grados de temperatura.
UGT ha recordado a la empresa que no hablará de subidas salariales que no estén ligadas al IPC, de reducciones salariales o de otras propuestas de la empresa como eliminar los periodos generales de disfrute de vacaciones colectivas, el centro único entre las factorías de Valladolid y Palencia y el aumento de la jornada anual en tres días.
FLEXIBILIDAD Y HORAS
La reunión se ha planteado por bloques, el primero de ellos el referido a la flexibilidad y bolsa de horas, marco en el que Arnáez ha explicado que se han presentado 20 propuestas, doce se han rechazado por parte de la empresa y ocho no se han analizado.
El sindicato considera que los planteamientos que han hecho contemplan medidas "justas, necesarias y pensadas para proteger a la plantilla" y ha asegurado que quiere avanzar en la construcción de un acuerdo "que hable de respeto a la conciliación".
Por su parte, CCOO también ha criticado la falta de voluntad negociadora de Renault y ha reclamado un plan industrial que garantice el empleo y la estabilidad de los centros de trabajo, al tiempo que ha censurado que se haya negado a abordar algunos de sus contenidos que CCOO considera "claves". Además, el sindicato cree que esta actitud evidencia una "preocupante falta de voluntad real" de negociación y un alejamiento de la realidad que se vive diariamente en los centros de trabajo.
El delegado de CCOO en Renault, Sergio García, ha señalado que la propuesta de la dirección vuelve a basarse en la contención de gastos a costa de la plantilla y ha incidido en que exige más "siempre a quienes menos tienen", sin que se reconozcan los esfuerzos ni "sacrificios" de los trabajadores, que "hacen posible que los vehículos salgan terminados al final del proceso de fabricación", tras lo que ha recordado que "sin la plantilla no hay ni producción, ni calidad, ni futuro".
Tras insistir en que la plantilla ha demostrado responsabilidad a lo largo de todo el proceso negociador, CCOO ha reclamado un plan industrial que garantice el empleo y la estabilidad de los centros de trabajo en España y defiende con claridad la necesidad de mejorar las medidas de flexibilidad para hacerlas "más equilibradas y previsibles", avanzar en subidas salariales por encima del IPC que permitan recuperar poder adquisitivo y establecer un plan industrial con compromisos firmes de productos, inversiones y empleo para todos los centros de trabajo.
La organización sindical advierte de que, si la dirección quiere alcanzar un acuerdo con la organización, "este es el momento de dar y no de pedir" y ha asegurado que la plantilla "está cansada de ser la única parte coherente y responsable de esta negociación", por lo que ha reclamado un cambio de actitud por parte de la empresa para avanzar hacia un acuerdo equilibrado.
FALTA DE "ESPÍRITU" NEGOCIADOR
Asimismo, el Sindicato de Cuadros y Profesionales (SCP) considera que la negociación requiere "voluntad de entendimiento" y se tiene que basar en el "diálogo" y la búsqueda de consenso, pero actualmente las propuestas de la empresa y su actitud "no responden a este espíritu, ya que se orientan exclusivamente a la disminución de derechos laborales, en lugar de avanzar hacia un consenso real".
Además, al igual que otros sindicatos, ha señalado que son "imperativas" dos condiciones para la negociación como la presentación "de manera transparente" un plan industrial y que éste asegure de forma explícita "el futuro y la viabilidad" de la todos los centros de trabajo.
En la misma línea, CSIF ha lamentado la falta de avances porque la empresa "se ha cerrado en banda" y ha vuelto a exigir "nuevos sacrificios" sin plantear alternativas con peticiones que propician "una mayor precariedad, la eliminación de garantías fundamentales del trabajador y un endurecimiento injustificado del régimen laboral".
Por ello, ha exigido "claridad y transparencia" sobre el alcance real de sus planteamientos y ha advertido de que algunas propuestas suponen la eliminación de "garantías fundamentales" para la plantilla y ha reiterado la petición de información sobre el plan industrial para las factorías españolas y las inversiones previstas.
CSIF ha advertido de un grave problema de credibilidad de la dirección ante la plantilla y ha llegado a mostrar el convenio colectivo de 1997 "para evidenciar que, 30 años después, la empresa sigue recurriendo exactamente al mismo argumentario, mientras exige nuevos sacrificios a quienes ya han demostrado sobradamente su compromiso".