SALAMANCA, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha rebajado las penas de prisión, a menos de la mitad, a los tres condenados por los hechos ocurridos en un club de alterne en Calzada de Valdunciel (Salamanca) el 25 de diciembre de 2023, cuando uno de ellos echó gasolina en la cocina del local con intención de incendiarlo y los otros dos le interceptaron y agredieron.
El Tribunal ha reducido de dos años y nueve meses a quince meses de prisión la condena a un hombre que regresó al establecimiento después de haber sido expulsado, roció con gasolina el suelo de la cocina con intención de incendiar el local y fue interceptado antes de prender el combustible.
Asimismo, ha rebajado de un año y diez meses a seis meses de prisión las condenas a otros dos hombres, que golpearon al primero con una pala y un bloque de cemento para impedir el incendio, aunque continuaron una vez controlado el peligro.
La Sala ha entendido que éstos últimos actuaron con legítima defensa incompleta, pero ha considerado que procede reducir sus penas porque su intervención evitó que pudiera producirse un incendio con graves consecuencias.
El tribunal revoca en parte la sentencia inicial, en el sentido de rebajar en dos grados la pena impuesta a estos dos recurrentes por el delito de lesiones con instrumento peligroso por el que se les condena e imponerles la pena de seis meses de prisión y accesorias. Además, ha dejado sin efecto la expulsión de España que se había acordado para ambos.
Asimismo, estima el recurso interpuesto por la representación del individuo que fue agredido y que trato de incendiar el local y modifica la condena en el sentido de rebajar en dos grados la pena que se le impone como autor de un delito de incendio en grado de tentativa, por lo que se fija en 15 meses de prisión, con mantenimiento del resto de los pronunciamientos de la misma.
Los hechos ocurrieron sobre las 20.55 horas del 25 de diciembre de 2023, en el club Megualla, ubicado en la carretera de Zamora, dentro del término municipal de Calzada de Valdunciel.
Allí, uno de los acusados, dio una bofetada en la cara a una trabajadora del local.
Aunque la mujer no sufrió lesiones, esta agresión habría desencadenado el conflicto posterior, pues otros dos hombres allí presentes, extranjeros y sin permiso de residencia en España, echaron al agresor del establecimiento y éste amenazó con volver y quemar el local.
El individuo expulsado regresó al establecimiento una hora después con una garrafa de gasolina y comenzó a rociar parte de la cocina.
Fue entonces cuando la situación se descontroló por completo y los tres resultaron heridos con múltiples contusiones.