Publicado 03/03/2021 14:07CET

UGTCyL inicia una campaña que exige el reconocimiento de los empleados públicos con la mejora de derechos y condiciones

Carteles de la campaña de la FeSP de UGT en Castilla y León para reclamar el reconocimiento de los empleados públicos.
Carteles de la campaña de la FeSP de UGT en Castilla y León para reclamar el reconocimiento de los empleados públicos. - UGTCYL

VALLADOLID, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

UGT Castilla y León ha iniciado una campaña con la que exige el reconocimiento de los empleados públicos de la Comunidad y reivindica la mejora de sus derechos, condiciones laborales y de las deficiencias que presentan sus diferentes ámbitos laborales.

La campaña, que tendrá un carácter visual y se desarrollará mediante carteles en centros de trabajo y a través de las redes sociales, llevará el lema '¿Quién salva a...?', en referencia a la preocupación por "salvar" la Navidad, ahora la Semana Santa o el verano sin que se haya tenido un reconocimiento hacia los empleados públicos.

Así lo ha señalado el secretario general de la Federación de Empleados de Servicios Públicos (FeSP) de UGT en Castilla y León, Tomás Pérez Urueña, quien ha ofrecido una rueda de prensa junto al secretario de Sanidad de la Federación, Miguel Holguín; la responsable de Servicios Sosiosanitarios, Mujer e Igualdad de la FeSP, Fonsi Bonafonte; y el secretario del Sectro de Administración Autonómica, Julio César Martín Nevado.

Pérez Urueña ha asegurado que están "cansados" de que los políticos y gerentes "hablen siempre" de "salvar" los puentes, la Semana Santa o la Navidad y "nadie" lo haga de "salvar a los trabajadores", que ha afirmado que han "demostrado eficacia, constancia, solidaridad" y su disposición durante toda la pandemia a "cualquier sacrificio" para que las cosas siguieran funcionando.

El responsable de UGT ha aclarado que aunque la pandemia se ha centrado en los sectores sanitario y sociosanitario, no se olvida a otros colectivos que han trabajado "sin desmayo" y se ha preguntado "a cambio de qué", ya que no han recibido ni una dignificación de sus condiciones ni una gratificación. "A algunos se les ha dado una paguita covid y a los demás qué, el olvido", ha señalado.

Tomás Pérez, quien ha incidido en que no se menosprecia a los sectores privados, ha asegurado que los trabajadores públicos "han dado el callo, el mil por cien", y por ello reivindican su labor porque, ha advertido, a algunos ya se les olvida pensando que como ya hay vacunaciones en las residencias "parece que ya está", pero sigue habiendo problemas.

"Lo importante no es salvar las fiestas, sino a la ciudadanía y a los trabajadores", ha agregado Pérez Urueña, quien ha reclamado este reconocimiento a todo el sector público, también a los empleados de conciertos que se hacen con dinero público como la ayuda a domicilio o el transporte sanitario, para lo que esta campaña arranca y se irá extendiendo a diferentes sectores progresivamente.

"El trabajo sigue, no queremos aplausos, queremos derechos y que los aplausos se conviertan en derechos", ha reiterado el responsable de la FeSP.

ESFUERZO DE LA SANIDAD

Por su parte, Miguel Holguín se ha referido al ámbito sanitario, que llevan más de un año de lucha contra una "dura" pandemia y ya se "olvidaron" los aplausos tras realizar su trabajo sin recursos y además sufrir recortes laborales o de descansos, frente a lo que han "apretado los dientes y cumplido su compromiso".

Holguín ha advertido de que la pandemia podrá durar pero estos trabajadores "no pueden esperar más" porque se está a mitad de legislatura y no se han producido mejoras laborales, pero además se está "tropezando con las mismas piedras" que "están dilapidando" el "potencial" del sistema público de salud, con contratos temporales, la "nula" preocupación por zona difícil cobertura o la "descapitalización y ataque soterrado" a la Atención Primaria, sobre todo en el mundo rural.

Por ello ha exigido que los aplausos y reconocimientos "grandilocuentes" se conviertan en "hechos, realidades" y en la potenciación de la sanidad pública porque no son una "factura o un gasto", por lo que ha reclamado derogar el "decretazo" sobre las prestaciones personales, cumplir el acuerdo de las 35 horas o medidas de "cohesión y equidad" porque la sanidad no sólo son "médicos y enfermeras", sino "una cadena" en la que todos los trabajadores "son fundamentales".

Además, ha pedido que haya un presupuesto "real" y no "circunstancial" por la pandemia y ha reclamado que estos asuntos ocupen las agendas de los responsables políticos y las negociaciones con los sindicatos porque de lo contrario responderán al lema de la campaña, '¿Quién salva a...?', porque "la Junta no".

Holguín ha hecho mención expresa a los trabajadores del transporte sanitario, los "primeros en llegar" y la "avanzadilla" de la sanidad de Castilla y León pero que son un servicio fundamental "en manos privadas", sin reconocimientos y salarios no acordes a su labor, por lo que ha reclamado que se inicie una reversión a lo público igual que en otras comunidades, pero mientras llega que al menos se reconozca su categoría de técnico sanitario, que se les exige, y haya una dotación "adecuada y realista" en el próximo concurso que les permita salir del "furgón de cola" en sus condiciones.

Por otra parte, Fonsi Bonafonte ha centrado en el sector de los cuidados personales y la asistencia a domicilio y ha vinculado su reconocimiento al Día Internacional de la Mujer, dada la alta feminización de esta labor dirigida a atender "a la parte más importante y vulnerable de la sociedad".

Bonafonte ha apuntado que la pandemia ha puesto de manifiesto que el sistema público no ha sido capaz de abarcar las necesidades de institucionalización de los dependientes y la crisis ha destapado que falta personal "por las malas condiciones" de los trabajadores, que tienen una exposición de riesgo y siempre están "en primera línea", pero a la vez "en segunda línea" o "retaguardia" para las medidas a aplicar.

Así, el cartel que reconoce a estos trabajadores es la de unas manos moradas, ya que "las mujeres son las que siguen pasando la factura cara del cuidado".

CAMBIO DE MODELO

Bonafonte ha reivindicado romper con los roles de género que afectan a la profesionalización del cuidado, que esta labor no sea un "producto" que se pueda "vender y comprar" así como solucionar los problemas estructurales que ha destacado el COVID como la falta de personal, la mala calidad del trabajo y las habilidades insuficientes al dar respuesta a tantas necesidades de los mayores.

Por eso, ha pedido "otro modelo" que permita a los dependientes vivir en sus casas y ser atendidos allí, ya que es su "mejor refugio" y pueden realizar actividades que previenen la dependencia.

La responsable sindical ha incidido en que no se puede "dar calidad con precariedad" y ha reiterado la petición de reconocimiento para esta labor porque es uno de los trabajos "más exigentes física y mentalmente" que no se debe deshumanizar.

Finalmente, Julio César Martín Nevado ha pedido el reconocimiento para los empleados de las residencias de mayores de carácter público, otra de las patas a las que ha afectado la pandemia.

Martín Nevado ha criticado que tras pedirse muchos más medios y mientras la Junta se gastaba dinero en el modelo 'en mi casa', que apoyan pero no con una "inversión monstruosa", se abandonó la modernización de competencias y en personal y llegó la pandemia.

Aunque se pudo aguantar "más o menos" porque estaban medicalizados, el responsable de UGT ha asegurado que hubo falta de personal "acuciante" y se tuvieron que hacer ampliaciones de contratos para cubrir aspectos laborales que se habían reclamado.

Precisamente a este respecto, ha llamado la atención sobre contratos que entre abril y junio caducarán y que no parece que se vayan a renovar, por lo que ha advertido de que se volverá a la situación "de origen, fiándolo todo a que nueva inmunidad está permitiendo bajar las tasas" y nuevamente se bajan gastos de personal.

Martín Nevado ha criticado que en esta, al igual que en todas las crisis, se diga que había que "revisar el modelo" y luego se "olvida", por lo que ha reclamado revisar las ratio, calculadas hace 20 años, así como las condiciones laborales y los medios con los que se cuenta

Para leer más