La ULE aporta nuevas evidencias sobre la evolución geológica reciente del levantamiento de la Cordillera Cantábrica

Agentes del GRIA-León trabajan junto al director del proyecto, Darío Fidalgo, en una cueva de León.
Agentes del GRIA-León trabajan junto al director del proyecto, Darío Fidalgo, en una cueva de León. - ULE
Europa Press Castilla y León
Publicado: domingo, 8 noviembre 2026 12:38

LEÓN 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Universidad de León (ULE), junto a la de Cantabria, ha aportado nuevas evidencias sobre la evolución geológica reciente de la Cordillera Cantábrica, una investigación que ha demostrado que fallas de hace unos 330 millones de años volvieron a activarse hace unos 500.000 años, lo que modificó del relieve en la cabecera del río Curueño (León).

Los resultados se han obtenido a partir del estudio de los sedimentos conservados en la cueva de Llamazares (León) y se han publicado en la prestigiosa revista Quaternary Science Reviews, según ha informado la ULE en un comunicado recogido por Europa Press.

Antes de este hallazgo, se creía que el levantamiento de la Cordillera Cantábrica se produjo entre hace 80 y 30 millones de años, como consecuencia de la colisión entre las placas tectónicas ibérica y europea.

Sin embargo, las nuevas evidencias encontradas por la ULE en la cueva de Llamazares indican que también hubo un levantamiento del relieve durante el Cuaternario, tras identificar antiguos sedimentos del río Curueño depositados en el interior de la cueva hace aproximadamente medio millón de años, cuando el río circulaba a una altitud similar a la que ahora tiene esta cavidad.

Desde entonces, el levantamiento del terreno y la erosión fluvial provocaron que el río profundizara progresivamente su cauce, con una velocidad estimada en 0,5-0,6 milímetros al año, hasta alcanzar su posición actual, unos 280 metros por debajo de la cueva.

Este proceso de encajamiento fluvial contribuyó a la formación de los profundos y estrechos valles que caracterizan esta parte de la montaña leonesa, como las "espectaculares" hoces de Valdeteja.

El proyecto está codirigido por la doctora Esperanza Fernández, investigadora del área de Paleontología de la ULE y el doctor Darío Fidalgo del Museo de Ciencias Naturales de Berlín, quienes continúan con estudios en diferentes cuevas de la provincia.

La investigadora Esperanza Fernández ha explicado que el hallazgo "significa que, en el último medio millón de años, el río Curueño ha excavado su valle unos 280 metros, a un ritmo de en torno a medio milímetro al año". "Es algo más rápido que en el resto de la red del Duero, probablemente porque fallas próximas a la cueva han elevado localmente el terreno", ha afirmado Fernández.

Asimismo, la investigadora ha indicado que el estudio también revela que esta excavación "más rápida", que en el resto de la cuenca del Duero, se debe a "dos fallas geológicas formadas hace más de 300 millones de años, que probablemente se han vuelto a mover en tiempos geológicos recientes".

Así, la reactivación habría elevado el entorno de la cueva y favorecido que el río Curueño excavase su valle más deprisa que en otros sectores de la Cordillera.

CUEVA DE INTERÉS CIENTÍFICO

El interés científico de la cueva de Llamazares no es nuevo. Investigaciones publicadas por este equipo anteriormente ya habían permitido identificar esqueletos de gran tamaño de osos pardos, rebecos y caballos salvajes de hace entre 9.000 y 2.000 años.

En la actualidad se desarrollan investigaciones en la cavidad que esperan aclarar próximamente sus dinámicas de ocupación por los seres humanos y la fauna a través del tiempo y cómo han cambiado los ecosistemas de esta área montañosa en los últimos 10.000 años.

Además de aportar nuevas evidencias sobre la evolución del relieve, el estudio convierte a la cueva de Llamazares en la cavidad con mayor antigüedad datada de la provincia de León, con al menos medio millón de años de historia.

No obstante, otras cuevas formadas a mayor altura sobre el valle podrían ser todavía más antiguas, aunque, por el momento, no se dispone de dataciones que permitan confirmarlo.

Estos resultados refuerzan el valor científico y patrimonial de la cueva de Llamazares, que constituye un enclave "excepcional" para reconstruir "la historia geológica, natural y humana de la montaña leonesa y comprender los procesos que han modelado el paisaje de la Cordillera Cantábrica".

Precisamente, el actual trabajo se engloba dentro del marco del creciente proyecto Frontera Cantábrica, financiado por la Fundación Patrimonio Natural y en colaboración con la ULE, el Servicio Territorial de Medio Ambiente y el Grupo de Intervenciones en Altura (GRIA) de León, estos dos últimos de la Junta.

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