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ARRABAL DE PORTILLO (VALLADOLID), 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
La empresa Mantecados Molpeceres, ubicada en la localidad vallisoletana de Arrabal de Portillo, tiene como principal objetivo para 2012 mantener sus actuales ocho referencias para poder garantizar de este modo la calidad de unos productos "artesanales" que elabora siguiendo los métodos más tradicionales.
Así lo ha explicado a la agencia Europa Press el gerente de Mantecados Molpeceres, José Molpeceres, que ha abogado por mantener en todo momento la tradición y la filosofía del artesano, basada en poca producción para que esté "muy controlada" y sea "de la máxima calidad".
Con una producción anual de entre 8.000 y 9.000 cajas y una facturación próxima a los 50.000 euros, Mantecados Molpeceres ha apostado por la elaboración sólo de mantecados y pastas secas "buenos y de mucha calidad" desde el convencimiento de que ampliar la gama de productos puede dejar esas dos premisas básicas para el artesano "en el camino".
Además, ha defendido que se trata de una "producción idónea" para poder estar "desahogado" en un negocio cuyos picos más fuertes ha situado en las fechas de las fiestas de los pueblos mientras que meses como enero y febrero u octubre y noviembre "son más bajos", a lo que ha sumado la repercusión de la construcción de la autovía Segovia-Valladolid que, al sacar la carretera nacional del pueblo, ha mermado la venta a algunos compradores, aunque se mantienen los clientes habituales.
Aunque la mayor parte de la producción anual de Molpeceres la ocupan los tradicionales mantecados de Portillo, este obrador elabora también pastas de piñón, de almendra y de yema y bollos hojaldrados, además de las típicas ciegas, amarguillos de coco o bollos de aceite, a los que se suman, sólo en Semana Santa (quince días antes y otros quince días después), las rosquillas de palo y de limón.
"Calidad, calidad y calidad", ha garantizado José Molpeceres, que ha admitido que pertenecer a agrupaciones como la Asociación de Artesanos Alimentarios de Castilla y León y a sellos como Tierra de Sabor obliga a cumplir una serie de normas técnicas que no se pueden saltar y que, en su caso concreto, se caracterizan por la calidad y la procedencia de las materias primas y por la proporción de la mezcla para las masas.
MÁS YEMA DE HUEVO Y AGUARDIENTE ANISADO
Así, ha asegurado que los mantecados de Molpeceres incorporan más yema de huevo y un aguardiente anisado y se caracterizan por una masa "muy plana" que pasa tres veces por el horno en un proceso que va "más despacio" que el de otros dulces similares y que no incorpora ni esencias ni mejorantes. "Es todo natural".
José Molpeceres ha aseverado, además, que trata de comprar toda la materia prima en la zona, como manteca de Guijuelo, harina de Medina del Campo, azúcar de Olmedo, huevos de Íscar o piñones de Pedrajas, con un consumo anual de unos 6.000 kilos de harina, entre 1.200 y 1.500 de manteca o 52 cajas de huevos.
En la actualidad la empresa vende su producción en su despacho de Arrabal de Portillo y en otras cuatro tiendas de Valladolid donde lleva "pequeñas cantidades" cada vez para garantizar la rotación del producto y evitar que permanezca en los mostradores más de 8 o 10 días.
Además, distribuye sus mantecados y pastas a través de la plataforma de Artesanos Alimentarios de Castilla y León que ha ofrecido a la empresa la posibilidad de vender en Eroski o Mercadona pero que ha rechazado porque no quiere comprometerse con una cantidad a la que luego no pueda llegar con su método de trabajo.
"Tengo bien claro que quiero seguir haciendo un producto bueno, bueno y que la gente siga viniendo a comprar", ha manifestado el dueño.
Mantecados Molpeceres nació en el año 1962 de la mano de Tomás Molpeceres, padre del actual dueño que se hizo cargo del negocio en 1986 tras la jubilación del cabeza de familia.