El jefe del Cos de Banders, Ferran Teixidó - GOVERN SFG
Los canes deberán ir con correas de máximo 1,5 metros y llevar bozal
ANDORRA LA VELLA (ANDORRA), 6 (EUROPA PRESS)
Andorra obligará a los propietarios de perros de razas consideradas peligrosas o potencialmente peligrosas a realizar una formación previa, según ha explicado el Gobierno en un comunicado de prensa.
Se trata de la principal novedad del nuevo Reglamento sobre la tenencia de perros peligrosos y potencialmente peligrosos que se ha presentado este lunes y que tiene por objetivo "seguir incrementando la seguridad y garantizar una buena convivencia".
Así, antes de adquirir este tipo de canes se deberán pasar dos formaciones, la primera la impartirá un centro de adiestramiento autorizado y explicará el comportamiento de este tipo de perros.
También, en el marco de la primera formación, se evaluará el entorno de la persona que quiere adquirir el perro: "entorno familiar, tipo de vivienda, estilo de vida, capacidades, etcétera, a efectos de poder generar una reflexión previa antes de tomar la decisión", explica el comunicado emitido por el Ejecutivo andorrano.
Superada la primera formación, se deberá realizar un curso sobre la normativa vigente en materia de tenencia y protección de animales de compañía y las obligaciones que se deben respectar.
Este curso lo impartirá el Cos de Banders --equivalente a los Agentes Rurales-- y se celebrará, como mínimo, una vez por semestre.
Para cada formación se deberá superar una prueba de evaluación para obtener la acreditación, que "solo se exigirá a los propietarios nuevos" a partir de la entrada en vigor del reglamento y no afectará a aquellos que ya tienen un perro considerado peligroso o potencialmente peligroso.
A pesar de no ser retroactivo, sí que deberán superar la formación aquellos propietarios que no cumplan con la normativa o que sus perros pasen a ser considerados peligrosos por comportamientos agresivos.
DIFERENCIACIÓN ENTRE PELIGROSO Y POTENCIALMENTE PELIGROSO
Otra novedad introducida por la nueva norma es la diferenciación entre perro potencialmente peligroso y perro peligroso.
Los primeros son aquellos de pura raza o cruzados de Akita americ; Bullmastiff; Dberman; Dog argentí; Dog de Bordeus; Fila brasiler; Mastí napolit; Pit bull terrier americ; Gos de presa canari; Rottweiler; Terrier de Staffordshire americ; Bull terrier de Staffordshire; Buldog americ; Akita inu y Tosa inu.
Se considerarán perros peligrosos aquellos que, sin ser de ninguna de las razas descritas ni cruzados, "muestren un comportamiento agresivo o muerdan a una persona o animal que se comporta pacíficamente y causen una lesión que comporte una intervención médica o veterinaria", explica el Gobierno.
El nuevo texto también amplia las medidas de seguridad en la vía pública, espacios públicos y zonas comunes: los perros peligrosos o potencialmente peligrosos deberán ir atados con correa no extensible de máximo 1,5 metros y llevar bozal.
Los menores de 18 años no podrán sacar a pasear solos este tipo de perros y queda prohibido que una misma persona conduzca a la vez más de un animal.
Asimismo, se establece la obligatoriedad de castrar o esterilizar los cachorros de estas razas y cruzados en el plazo máximo del primer año de edad y quedan prohibidas la reproducción y la cría de cachorros de las razas consideradas potencialmente peligrosas, así como su cruce con perros de cualquier otra raza.
Finalmente, como ya se establecía en la norma anterior, se debe ser mayor de edad, no estar en situación de tener legalmente modificada la capacidad, no haber sido sancionado por infracciones con relación a la tenencia de perros, tener una compañía de seguros contratada para cubrir la responsabilidad civil y disponer de documentación que acredite que se ha superado con éxito la formación obligatoria.