BARCELONA, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
La 31ª edición de la Semana del Libro en Catalán hará frente a la crisis reuniendo un mayor número de expositores y participación por parte de empresas y entidades respecto a las ediciones anteriores; las jornadas literarias tendrán lugar entre el 6 y el 15 de septiembre en la avenida de la Catedral de Barcelona.
La Semana del Libro en Catalán nació con el fin de fomentar el hábito lector y la venta de libros y revistas en catalán, ya que actualmente "sólo un 31,3% de los lectores catalanes compran los libros, el resto leen digitalmente", según ha declarado Jordi Ferré, presidente de la Asociación de Editores en Lengua Catalana, durante la rueda de prensa de presentación de la 31ª edición de La Semana.
En esta edición se ha aumentado el número de participantes con un total de 75 expositores, 62 editoriales, 12 librerías y una distribuidora, quienes se encargarán de mostrar al público asistente novedades, fondos editoriales y publicaciones periódicas en catalán.
El número de actividades programadas para la Semana del Libro en Catalán también ha aumentado en comparación con ediciones anteriores: en total se ha llegado a las 250, tal y como ha afirmado Montse Ayats, presidenta de La Semana; algunas de estas actividades serán presentaciones, conversaciones, itinerarios y espectáculos.
Durante las jornadas, se rendirá homenaje a diversos escritores como Pep Albanell, quien será galardonado este 12 de septiembre con el Premio Trayectoria, otorgado por la comisión de La Semana; o Salvador Espriu, quien tendrá un protagonismo especial durante la edición, ya que se representarán obras suyas para conmemorar los cien años de su nacimiento.
Asimismo, también se recordarán a otros autores de los cuales se celebra este año el centenario de su nacimiento, como Joana Raspall, Vicent Andrés Estellés o Joaquim Amat Piniella; además de recordarse otras figuras como Miquel Martí i Pol o Bernat Metge.
CRISIS Y LITERATURA
Ante la precaria situación del sector editorial catalán, que sufrió una reducción del 3,7% durante el 2011, la Semana del Libro en Catalán surge como "una ola de competitividad de calidad y con interés de fomento de la literatura", tal y como ha afirmado Jordi Ciurana, teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona.
La reducción de las ayudas públicas para el sector editorial también está afectando gravemente a la situación, ya que "provoca que las ediciones catalanas compitan con desventaja en el mercado", ha añadido Jordi Ferré.