La síndica de Greuges, Esther Giménez-Salinas, en el encuentro con los medios de este lunes. - EUROPA PRESS
BARCELONA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -
La síndica de Greuges, Esther Giménez-Salinas, ha afirmado que el 86% del alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) de Catalunya estudia en centros ordinarios, y representan el 3,9% del total de los alumnos matriculados en este tipo de centros.
Lo ha explicado este lunes en la presentación del informe 'La educación inclusiva en Catalunya' del Síndic de Greuges, correspondiente al curso 2023-2024, donde Salinas ha celebrado estas cifras, aunque ha llamado a un cambio cultural y a un aumento y redistribución de los recursos.
MÁS DETECCIÓN Y MEJORES RATIOS
El informe, que analiza el despliegue del modelo de educación inclusiva instaurado con el Decreto 150/2017, del 17 de octubre, ha recogido una mejora en la detección de alumnos con necesidades especiales, pasando de 23.857 en el curso 2017-18 a 38.027 en 2023-24.
Asimismo, ha constatado una bajada de ratios, con un 50% de centros concertados y un 90% de los públicos con una ratio de 20 alumnos o menos, lo cual beneficia la atención "personalizada" en el aula.
El índice de disimilitud, que mide los desequilibrios en la escolarización del alumnado, se ha reducido ligeramente, pasando del 0,25 el curso 2019-20 a 0,20 el 2023-24 en el caso de primaria, y del 0,26 al 0,22 en secundaria.
También se ha detectado un mayor interés por parte del profesorado en formarse en educación inclusiva, hasta el punto que la demanda de plazas de formación supera la oferta de la Conselleria de Educación y Formación Profesional: 858 plazas adjudicadas frente a las 2.055 solicitudes.
FALTA DE RECURSOS Y FORMACIÓN
A pesar de los avances en materia educativa, en 2024 el Síndic recibió 200 quejas en el ámbito de la inclusión escolar, que en muchos casos implicaban una falta de atención y recursos al alumno con NEE en la educación ordinaria.
El informe también pone de manifiesto la falta de una política "consistente" en el ámbito del ocio, como en salidas escolares o viajes de finales de curso, que no están diseñados para ser inclusivos.
Además, el Síndic estima que la mitad de alumnos con NEE de entre 16 y 21 años no estudia, y que de los que sí lo hacen, la mayoría están en centros de educación especial debido a la falta de oferta en entornos ordinarios; ante esta situación, la síndica ha pedido trasladar los esfuerzos hechos en primara y secundaria a la educación postobligatoria y universitaria.
RECURSOS, FORMACIÓN Y TRABAJO EN RED
Para afrontar la situación, el informe aconseja mejorar las condiciones del aula, dotar de recursos específicos la educación inclusiva para su despliegue "estructural" y no individual, la formación del profesorado y el trabajo en red con otros profesionales, como equipos de asesoramiento y atención psicopedagógica (EAP), así como el acompañamiento a las familias, entre otros.
Además del incremento de recursos, es necesario una distribución en función de la complejidad del centro, ya que los centros de muy alta complejidad acogen a casi el doble de alumnos con NEE (4,8% en infantil y primaria, 6% en secundaria) que los de baja complejidad (2,5% y 2,3%).
La síndica ha asegurado que es necesario un "cambio cultural" que acompañe el despliegue de la educación inclusiva, que no llegará de forma improvisada sino que requiere el acompañamiento de todo el sistema.