Archivo - Palacio de Justicia de Tarragona. - EUROPA PRESS - Archivo
TARRAGONA, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Tarragona ha absuelto a dos policías locales de Vila-seca (Tarragona) a los que juzgó en noviembre acusados de presuntamente torturar a un joven después de un incidente en una discoteca.
La sentencia, consultada por Europa Press este viernes, los absuelve al concluir que las pruebas expuestas en el juicio, que duró del 27 al 30 de noviembre de 2023, plantean "dudas razonables" de que fueran los responsables de la agresión.
Los policías estaban acusados por un incidente la madrugada del 9 de enero de 2013, cuando los dos policías, siendo compañeros de patrulla, acudieron al parking de la discoteca Pachá La Pineda alertados de un incidente.
Allí estaba el denunciante, al que los vigilantes de seguridad del local habían expulsado tras un incidente que acabó con una agresión, ebrio y con "sangre por alguna lesión en la zona superior de cara y cuello", detalla la sentencia.
Los agentes le acompañaron con la intención de llevarle a casa, para lo que contactaron con la Policía Local de Salou (Tarragona) para averiguar dónde vivía, pero no lo consiguieron y, sin que se haya aclarado cómo llegó hasta allí, el denunciante "despertó al amanecer en el patio de los apartamentos de Salou donde residía su hermana".
TRES COSTILLAS ROTAS
A la mañana siguiente, un vecino alertó a los Mossos d'Esquadra y una patrulla encontró al denunciante "detrás de unos arbustos, de rodillas y con las manos en la cara, reclamando una ambulancia y manifestando no recordar lo que había sucedido", lo que ha impedido que pueda declarar con detalle.
Los mossos avisaron a una ambulancia, que lo llevó al hospital: tenía tres costillas rotas, una lesión pulmonar y un derrame postraumático, entre otras lesiones que le dejaron en una situación de "compromiso vital".
DENUNCIA A RAÍZ DE UN ANÓNIMO
Un año y medio después, el 18 julio 2014, el denunciante recibió una nota anónima en el buzón de su casa en Lleida, que señalaba a los dos policías locales como responsables de la agresión que había sufrido en enero de 2013 a los dos agentes.
Entregó el anónimo a los Mossos, que investigaron a los dos agentes municipales y también al entonces coordinador de seguridad en el Ayuntamiento de Vila-seca, que murió antes de que la causa llegara a juicio, en febrero de 2018.