Absuelven a un asesino de profanar el cadáver porque lo descuartizó por "autoencubrimiento"

Fachada del Palau de Justícia, sede del TSJC y de la Audiencia de Barcelona
Europa Press - Archivo
Publicado 09/10/2018 13:53:51CET

   BARCELONA, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha absuelto a un condenado por asesinato del delito de profanación de cadáveres pese a que descuartizó a su víctima porque considera que lo hizo por autoencubrimiento y no por voluntad "de faltar el respeto debido a la memoria de los muertos".

   En la sentencia del TSJC, recogida por Europa Press, se enmienda la sentencia del Tribunal del Jurado de la Audiencia de Girona, que consideró probado que Dave Verbist asesinó a M.M. el 24 de octubre de 2013 ahogándola con un cable en el cuello y posteriormente la descuartizó y esparció el cuerpo en bolsas de basura por el bosque.

   En concreto, mantiene la condena por asesinato pero le absuelve del delito de profanación de cadáver ateniéndose a la doctrina del Tribunal Supremo que exige a este delito que haya "una voluntad de faltar el respeto debido a la memoria de los muertos".

   En este caso, el tribunal considera que la actuación de Dave Verbist al fragmentar el cuerpo de la víctima, esconderlo en bolsas y hacerlo desaparecer fue "para evitar ser descubierto" y su comportamiento no demuestra que quiera faltar el respeto a su cadáver.

AUMENTA LA FIANZA

   En su sentencia, dando respuesta a un recurso de apelación, el TSJC ha estimado la petición de la familia de la víctima, M.M., que pedían aumentar la indemnización al cómplice de Verbist para esconder el cadáver, condenado también por la Audiencia de Girona, ya que su actuación "agudizó el sufrimiento moral y emocional a la familia", que se pasó más de un año sin saber del paradero de la mujer.

   Por ello, le condena a pagar 5.000 euros de indemnización a los pares e hijos de la víctima en concepto de responsabilidad civil.

   Dave Verbist fue condenado el 18 de julio de 2017 por un delito de asesinato por matar a la víctima "sirviéndose de un cable alrededor del cuello del que tiró con fuerza de sus extremos", y posteriormente esconder el cadáver esparciendo sus trozos en un bosque de Girona.

   La familia de la víctima la estuvo buscando durante más de un año, y los hechos se destaparon porque el hombre, acusado por el crimen de una turista danesa de 26 años en Madrid, explicó a la Policía Nacional que había participado en la desaparición y homicidio de esta otra mujer.