Alícia Sánchez-Camacho, la mujer que cambió la cara al PP catalán

Actualizado 05/05/2012 23:43:50 CET
EUROPA PRESS

BARCELONA, 5 May. (EUROPA PRESS) -

Alícia Sánchez-Camacho ha sido reelegida este sábado presidenta del PP catalán tras menos de cuatro años en los que ha cambiado la cara a un partido que heredó inmerso en la polémica y que ha remozado hasta dotarlo de unas cuotas de protagonismo desconocidas en la política catalana.

Nacida en Blanes (Girona) en 1967 y licenciada en Derecho y Máster en Administración, la dirigente popular afianza así su liderazgo obteniendo el respaldó unánime de las bases y sacándose la espina del anterior congreso --muy presente en su recuerdo-- en el que no pudo saborear una victoria completa.

El 6 de julio de 2008 Camacho se alzaba con la presidencia del partido tras un congreso convulso, pero quien salía a hombros --literalmente-- del cónclave era su contrincante Montserrat Nebrera, lo que hacía pensar en que la flamante líder del PP catalán --sin una gran trayectoria detrás-- heredaba un partido dividido y sumamente difícil de conducir.

Justo tres años, diez meses y a escasos cuatro kilómetros del hotel en el que se celebró el anterior congreso popular, la situación es radicalmente diferente y Camacho ha logrado unir entorno de su --en palabras de un colaborador cercano-- "personalidad arrolladora" un partido que encontró descosido.

'La Jefa', como es apodada cariñosamente por sus correligionarios, ha logrado acercar al partido a la centralidad y sacarlo de "la irrelevancia" dentro de la política catalana, el principal objetivo con el que tomó las riendas de la formación.

No en vano, uno de los actos más simbólicos de su mandato ha sido un acto junto a los líderes del PP vasco y gallego, Antonio Basagoiti y Alberto Nuéz Feijóo, en el Saló del Tinell en el que se firmó un compromiso que desterraba el fantasma del aislamiento del PP catalán que el primer gobierno tripartito había promovido en 2003 en ese mismo lugar.

Así, y tras superar el escaso nivel de conocimiento público con el que inició su andadura, Camacho encadenó los mejores resultados electorales de la historia del partido en unas autonómicas -18 diputados-- y en unas municipales -473 concejales y 11 alcaldías, entre ellas Badalona y Castelldefels--.

Además, la dirigente popular ha logrado en estos primeros años de la legislatura situar a su partido en el centro del debate político como socio preferente del Govern de Artur Mas y tratando de arrebatar además a CiU el papel de interlocutor con el Gobierno para demostrar que el PP catalán también puede defender a los catalanes.

Ahora Camacho, que afirma no vislumbrarse liderando eternamente el partido y a la que se sitúa recurrentemente en las quinielas de ministrables, afronta el desafío de mantener en las próximos cuatro años la línea ascendente del PP catalán hasta situarlo como segunda fuerza en Catalunya por delante del PSC.