Actualizado 28/11/2007 21:24:55 +00:00 CET

(Ampl.) Hallan máquinas trituradoras de fetos en los lavabos de las clínicas abortistas de Barcelona

Morín y otros dos detenidos se niegan a declarar ante la Guardia Civil

BARCELONA, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Dos de las cuatro clínicas abortistas barcelonesas investigadas por prácticas ilegales tenían escondidas en los lavabos de sus instalaciones máquinas trituradoras de fetos conectadas a un desagüe similar al de un inodoro para evacuar los restos humanos, ya convertidos en una masa de pasta, según confirmaron a Europa Press fuentes cercanas al caso.

Un aparato triturador y la instalación de otro ya desmontado fueron descubiertos en las clínicas Ginemedex y TCB, respectivamente, por agentes de la Guardia Civil y la Guardia Urbana durante el registro del lunes, ordenado por el Juzgado de Instrucción número 33 de Barcelona tras sospechar "indicios sólidos" de irregularidad en centros abortistas vinculados al ginecólogo peruano Carlos Morín.

Por este motivo, agentes de la Guardia Civil tomaron fotos y muestras de las tuberías de los baños para tratar de buscar restos de ADN humano. Al parecer, estas máquinas sólo eran utilizadas a primera hora de la mañana por el intenso ruido que producen y su céntrica localización.

Según las escuchas telefónicas a trabajadores y responsables de las clínicas Ginemedex, Barnamedic, Emece y TCB, estos centros presuntamente accedieron a practicar abortos a mujeres en avanzado estado de gestación y en algún caso a los ocho meses, según las mismas fuentes.

La denuncia aportada por una trabajadora del centro el pasado 27 de julio de haber abierto nuevas luces a la investigación, que actualmente está bajo secreto de sumario y con seis detenidos, entre los que figura Morín, su esposa, y otros cuatro ginecólogos.

Según datos de la investigación, Ginemedex ejecuta una media de entre 42 y 58 abortos de alto riesgo de forma diaria, lo que significa después de los seis meses de gestación.

EL ABOGADO NIEGA QUE HAYA TRITURADORAS.

El abogado defensor de Carlos Morín, Francesc Campà, negó rotundamente a Europa Press que la Guardia Civil encontrara ninguna trituradora en la clínica Ginemedex, y dijo que tal afirmación "es una animalada", aunque en un primer momento había reconocido que no tenía "constancia" del hallazgo.

Lo que sí admitió es que en la clínica TCB había funcionado "hace diez años" una máquina similar. Además, explicó que esta última máquina ya estaba en la clínica cuando su cliente Carlos Morín se hizo cargo del centro.

El abogado dijo que lo que se encontró en la clínica TCB durante el registro fue un agujero que comunicaba con un foso a través de unas antiguas tuberías. Según él, la Benemérita buscará restos de ADN como si fuera "una aguja en un pajar".

Campà acudió esta tarde al interrogatorio de sus clientes ante la Guardia Civil. Sin embargo, éstos se negaron a declarar. Según el abogado, tanto Morín como otros dos detenidos --su esposa y un médico-- están "convencidos de que siempre han actuado dentro de la legalidad", señaló. También están "muy tranquilos" los trabajadores de los distintos centros con los que ha hablado Campà.

Está previsto que los seis detenidos pasen a disposición judicial a primera hora de mañana.