(Ampliación) Sucesos.- Detienen a tres hombres por secuestros 'exprés' de joyeros en Barcelona

Actualizado 28/11/2007 17:15:36 CET

BARCELONA, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Una actuación conjunta del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y Mossos d'Esquadra ha permitido desmantelar el núcleo duro de un grupo que cometía secuestros 'exprés' de joyeros en Barcelona. Con la detención de tres miembros de la banda, entre ellos el líder, se han evitado otros tres intentos de secuestro y se ha resuelto otro de 2004, aunque se podrían resolver todavía más.

Según explicaron hoy ambos cuerpos policiales, la noche del jueves 22 se detuvo 'in fraganti' a tres colombianos cuando pretendían secuestrar a un joyero en su casa de la parte alta de Barcelona. La intención era retener a su familia en casa y llevárselo al taller para robarle todas las joyas.

Con este método cometieron un acto parecido en 2004 en Granollers (Barcelona) y tenían preparados actos similares en Mataró (Barcelona) y la capital catalana.

Los detenidos son Leonardo Jairo R.C., de 33 años, Jairo Humberto R., de 37, y Carlos Julio D.M., de 48, que era el cabecilla y ya tenía antecedentes en España por robo con fuerza y falsificación de documentos. Él era el encargado de seleccionar a las víctimas, organizar las vigilancias y ordenar los secuestros.

El viernes pasaron todos a disposición judicial e ingresaron en prisión. La Policía no descarta detener a otros miembros del grupo encargados de la detección de objetivos.

Según han podido esclarecer los investigadores, la banda utilizaba siempre el mismo 'modus operandi'. Primero espiaban y seguían los movimientos de algún joyero, normalmente de tipo medio, y conseguían saber su identidad, domicilio, ubicación del negocio y familia. Una vez escogido el objetivo, elegían un día para cometer el asalto.

Por la noche, y cuando la víctima regresaba a casa, le abordaban en la escalera con armas y, ataviados con pasamontañas, le hacían entrar en su domicilio y le amenazaban y agredían. A continuación uno de ellos se quedaba en el piso con los familiares como rehenes y los otros dos cogían un taxi --para pasar más "desapercibidos"-- con el joyero para dirigirse a la joyería, de donde se llevaban todo lo que podían.

La Policía Nacional y los Mossos descubrieron este grupo en verano y empezaron a investigarlo. En septiembre se dieron cuenta de que estaban siguiendo a la misma organización, por lo que decidieron aunar esfuerzos. Hace pocas semanas comprobaron que los sospechosos estaban a punto de secuestrar con el mismo método a un joyero que vive en la zona alta de Barcelona.

Por ello se decidieron a poner vigilancia "intensiva" las 24 horas del día a la potencial víctima. Finalmente, el jueves 22 por la noche, los tres sospechosos se decidieron a actuar. Cuando ya habían entrado al aparcamiento subterráneo de la finca del joyero y subían por la escalera del inmueble, los agentes actuaron y les arrestaron.

JOYAS ESCONDIDAS.

En el registro de los dos domicilios donde vivían, en Cornellà de Llobregat (Barcelona) y Barcelona, fueron incautados 28.000 euros, gran cantidad de joyas, relojes y piedras preciosas todavía no valoradas, equipos de transmisión 'walkie-talkie', equipos informáticos portátiles y de sonido, varios documentos falsificados como un pasaporte de Costa Rica con nombre falso, pasamontañas y anotaciones sobre seguimientos y futuras víctimas.

Lo que no se les halló durante la detención ni en los registros domiciliarios fueron las armas que pudieron haber utilizado en otros secuestros.

Los investigadores intentarán ahora identificar las joyas para descubrir si desde el secuestro de 2004 de Granollers habían cometido actos similares. De hecho, fue ayer cuando el joyero secuestrado hace tres años reconoció sus piezas entre las que la Policía encontró en los registros.

Esto es uno de los elementos que más sorprendió a los agentes, ya que los presuntos delincuentes habían "escondido" esas joyas desde hacía más de tres años y no las habían revendido en el mercado negro.

De la documentación incautada se deduce que ya tenían suficiente información como para secuestrar en los próximos días a un representante de relojes de lujo de Mataró, de quien ya conocían el domicilio, el trabajo y el vehículo. También tenían abundante información sobre otros dos joyeros de la ciudad de Barcelona y datos más incipientes de otros empresarios.

El inspector Rafael Jiménez, del CNP, y el subinspector del Área de Crimen Organizado de los Mossos, Antoni Salleras, explicaron que la información sobre los joyeros obtenida por los secuestradores no procedía de su entorno familiar.