Publicado 06/06/2020 10:07:20 +02:00CET

Anna Ballbona reflexiona sobre la periferia "sin tópicos" en su nueva novela

'No Sóc Aquí' (Anagrama), Novela De La Escritora Anna Ballbona
'No Sóc Aquí' (Anagrama), Novela De La Escritora Anna Ballbona - ANAGRAMA

"La igualdad de oportunidades es una quimera"

BARCELONA, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

La escritora Anna Ballbona reflexiona en torno al encaje social y las periferias urbanas en la novela 'No sóc aquí' (Anagrama), recién publicada tras ganar el Premi Llibres Anagrama de Novel·la, y asegura: "Quería mostrar una periferia casi como tema, sin clichés ni tópicos, como un paisaje mítico".

La periferia que retrata no tiene nombre ni coordenadas geográficas concretas: "Solo se dice que está a media hora de Barcelona, como podría estar a media hora de cualquier otra ciudad. Y eso es a propósito", ha explicado en una entrevista de Europa Press.

"Se habla de los polígonos entre clichés y como si no hubiera nada que hacer allí, y cuando en tu paisaje los polígonos son el paisaje", ha añadido la autora, que considera que, por feo que sea, cuando son un lugar de paso, acaban siendo también un lugar de vida, donde se fuma, se charla, se bebe, se tienen relaciones sexuales y se pasa miedo.

TRATO MONOLÍTICO

Ballbona huye de clichés como el de 'chonis' y 'quillos': "La novela intenta huir de eso justamente porque a menudo se ha dado a la periferia un trato monolítico, unívoco, como si pudiera ser una sola cosa", y para la autora no se puede explicar a golpe de tópico.

Las localidades de la periferia tienen su papel en la conformación de la identidad de las ciudades a las que rodean: "Literariamente, a mí me ha interesado mostrar el chirrido, esa herida con la que se camina y se pasan fronteras que, aunque sean invisibles, existen", y las define como fronteras o muros de muchos tipos.

Su protagonista, Mila, sabe que viene de un mundo que es diferente al de otras compañeras: el de "una periferia que no responde a los clichés de la periferia", en un chirrido entre el mundo antiguo, un cierto mundo rural, con sus creencias y maneras inamovibles, y un nuevo mundo, hecho de cemento y polígonos industriales, explica.

Para ella, esta sociedad "enmascara una realidad como una catedral, a día de hoy, y más con el abismo de la pandemia: la igualdad de oportunidades es una quimera y la brecha se agranda".

DESENCAJE

Su protagonista siente el desclasamiento en su propia piel, "una especie de desencaje, que hace que le cueste encontrar su sitio" de la mano de un personaje que, con la salida al exterior, a la universidad y después haciendo un Erasmus a París (Francia), siente una extrañeza cada vez mayor de no entender los códigos sociales.

"He intentado aproximar la extrañeza como un motor de cambio, no como un conflicto. Es extrañándonos de cómo funcionan las cosas cuando podemos escuchar su chirrido, las anomalías, distinguir aquello que no nos ofrece nada", ha agregado.

Sus líneas están, no obstante, llenas de ironía: "La ironía es, como se suele decir, una manera muy inteligente de hablar muy en serio", y que le sirve a su personaje para tomar distancia.

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