BARCELONA, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Barcelona ha condenado al propietario de un bar de la calle Ginebra de Barcelona, Jaime T.C., a un año y medio de cárcel y a pagar una multa de 1.620 euros por tener la música del local demasiado alta y provocar un trastorno depresivo-ansioso a los vecinos del piso situado encima del local, una pareja con dos hijos menores.
El fiscal pedía para el acusado cuatro años de cárcel y una multa de 36.000 euros, pero finalmente acusación y defensa han llegado a un acuerdo y el acusado ha aceptado la pena de 18 meses de cárcel.
Según el escrito de acusación, en enero de 2008 Jaime T.C. instaló en el bar un equipo de música con un amplificador y dos altavoces; además, colocó en la terraza un mayor número de mesas de las autorizadas, dejando abiertas las puertas para que los clientes de fuera pudieran escuchar la música del interior.
Como consecuencia, entre mayo de 2008 y julio de 2009, especialmente las noches de los fines de semana, la música del bar "generó fuertes ruidos que provocaron continuadas inmisiones" en el domicilio del primer piso, donde viven Isabel L.L. y Javier F.P. y sus dos hijos menores.
La pareja, que denunció los hechos en tres ocasiones ante la Guardia Urbana de Barcelona, padeció "un proceso crónico de insomnio, ansiedad y estrés a consecuencia del ruido y ambos necesitan tratamiento médico psiquiátrico y medicación ansiolítica.
Tras tener conocimiento, en julio de 2009, de la investigación, el propietario del bar empezó las obras de insonorización del local, retiró los altavoces instalados y redujo el ruido.