Publicado 27/06/2022 14:03

Argimon asegura que las subvariantes de Ómicron "ya empiezan a ser mayoritarias"

Archivo - El conseller de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimon, en una imagen de archivo.
Archivo - El conseller de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimon, en una imagen de archivo. - David Zorrakino - Europa Press - Archivo

   El conseller advierte de que "está incrementando la presión hospitalaria"

   BARCELONA, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El conseller de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimon, ha explicado que las nuevas subvariantes de la cepa del virus Ómicron "ya empiezan a ser mayoritarias" en Catalunya, sobre todo la mutación BA.5, al ser más transmisibles.

   En rueda de prensa este lunes, el conseller ha explicado que estas subvariantes representan el 60% del total de las muestras secuenciadas y ha previsto: "En pocos días, semanas, llegaremos prácticamente al 100%".

   Ha remarcado que la infección va aumentando porque estas subvariante son más contagiosas que las cepas anteriores pero "no necesariamente comportan más gravedad", aunque ha aclarado que a mayor infección, más ingresados y mayor impacto asistencial.

   De hecho, ha explicado que a principios de junio había una veintena de personas ingresadas en camas de unidades de cuidados intensivos (UCI) y actualmente hay una cuarentena: "Está incrementando la presión hospitalaria".

   Argimon ha reiterado su petición a la población vulnerable de incrementar las medidas de prevención y precaución frente al virus como utilizar la mascarilla en espacios interiores y en espacios con poca ventilación.

   El conseller ha insistido en que aquellas personas con sintomatología leve no deben acudir al sistema sanitario y, de hecho, ha planteado la posibilidad de no realizarse el test porque "muy probablemente" será Sars-CoV-2 al representar el 50% de los virus que hay en circulación actualmente.

   "Cuando hablamos de normalizar hablamos de normalizar en todos los sentidos", ha subrayado el titular de Salud, que igualmente ha reconocido la dificultad de renunciar al test diagnóstico tras dos años de pandemia.