BARCELONA, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -
El escritor isarelí Nir Baram regresa a la Europa de la Segunda Guerra Mundial "sin juzgar" a los personajes en su novela 'Las buenas personas' (Alfaguara/Empúries), publicada en su país en 2010.
En una entrevista a Europa Press, el autor ha explicado que el germen de esta novela se encuentra en su interés en aquella burguesía muy capaz pero sin ideología que cooperó con los regímenes de mitad de siglo XX, y que en realidad "permitió el genocidio" sin pensar en sus implicaciones.
Esa gente común son los verdaderos protagonistas de la novela, ambientada en la Europa de 1938, cuando Thomas Heiselberg se ve forzado a abandonar una prometedora carrera en una empresa estadounidense y decide trabajar para la maquinaria nazi en Polonia, mientras que, en Leningrado, la hija de un intelectual judío, Aleksandra Weissberg, debe elegir entre traicionar a sus padres --a quienes cree condenados sin remedio-- o poner en juego su propia vida y la de sus hermanos pequeños, y accede a implicarse con el Comisionado del Pueblo para Asuntos Internos de Stalin.
El autor reivindica que esta es una de las primeras novelas históricas en Israel que no tratan sobre la historia de Israel, un tema que ha agotado la literatura contemporánea hebrea: "La literatura de Israel está sumamente obsesionada con la historia de Israel", ha dicho.
Cansado de la literatura sobre la nación de Israel, Baram viaja a la Segunda Guerra Mundial de la mano de una novela de personajes, en la que todo depende de su propia ética, que él rehuye juzgar, y que sólo trata de exponer al mundo: "No podemos hablar de víctimas, todo se mueve en una zona gris en la que hay preguntas sin respuesta".
Así, mientras Thomas lucha por su ambición y cambia de máscara fácilmente, Aleksandra intenta convencer al lector de que todo lo hace por su familia ocultando sus verdaderas ambiciones, todo ello bajo el paraguas de un título irónico, que trata de significar cómo los personajes se perciben a ellos mismos como buenas personas.
Respecto a la situación política actual, Baram es un firme partidario del fin de la ocupación y de la igualdad de derechos para los palestinos: "El problema ahora es el racismo hacia todo lo que no es judío y hay que responder con una sociedad inclusiva que no divida".
Nacido en Jerusalén en 1976 en una familia de ministros laboristas, Baram publicó su primera novela, 'Purple Love Story', con 22 años, hasta conseguir con su tercer libro, 'The reamker of dreams', el Sapir Prize, antes de lograr el Prime Minister Award de literatura hebrea gracias a 'Las buenas personas'.
El autor acaba de publicar en Israel su última novela, 'World shadow' --que ha sido elegida Libro del año por 'Time Out'--, y ahora se tomará un descanso que considera necesario para poder pensar en nuevos proyectos.