(Avance)Condenado a cuatro años y medio de cárcel el principal acusado de dejar en coma a un urbano de Barcelona en 2006

Actualizado 31/01/2008 12:02:01 CET

BARCELONA, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Barcelona ha condenado a cuatro años y medio de prisión a Rodrigo Andrés L.H., el principal acusado de dejar en coma a un guardia urbano de una pedrada durante los altercados del 4 de febrero de 2006 en la calle Sant Pere més Baix de la capital catalana.

A los otros dos acusados, Juan Daniel P.G. y Álex C.A., el tribunal les ha impuesto tres años y medio de cárcel, por lo que ha acordado su inmediata puesta en libertad.

La Sección Octava de la Audiencia hizo público hoy el fallo de la sentencia en medio de una gran expectación. Los altercados del 4 de febrero se han saldado con penas de entre un año y tres años y medio de prisión para otras seis personas, acusadas a raíz del enfrentamiento con la Guardia Urbana durante el desalojo de un inmueble 'okupado' donde esa madrugada se celebró una 'macrofiesta' ilegal que reunió a más de 1.000 personas.

El tribunal considera a Rodrigo Andrés L.H. responsable de un delito de atentado a la autoridad, a la vez que de una falta de lesiones dolosas y le atribuye un delito de lesiones imprudentes.

Juan Daniel P.G. y Álex C.A. han sido condenados por un delito de atentado a la autoridad a la vez que por una falta de lesiones dolosas. Los jóvenes han sido absueltos de lesionar a los compañeros de patrulla del agente en coma, que sigue en estado vegetativo dos años después.

Se da la circunstancia de que Juan Daniel P.G. y Álex C.A. fueron excarcelados el 15 de enero a la espera de sentencia, después de casi dos años en prisión preventiva. Rodrigo Andrés L.H., sin embargo, está pendiente del resultado de la vista que se celebró esta mañana para decidir si se prorroga su situación de prisión provisional a la espera de que la sentencia sea firme.

Por estos hechos la Fiscalía solicitaba once años de cárcel para los tres principales acusados, al considerarles coautores de la agresión al agente. El urbano, que tenía 39 años en el momento de los hechos, está casado y tiene cuatro hijos menores, por lo que la Sección Octava condena a los tres principales acusados a indemnizar al herido con 959.795 euros y a su familia con 120.767 euros.