BARCELONA 10 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona aprobó hoy inicialmente la adjudicación de la nueva contrata de limpieza del espacio público y de recogida de residuos a cuatro de las cinco empresas que se presentaron. La contrata es la mayor de la historia del consistorio y estará en vigor desde el 1 de noviembre del año que viene hasta el 2017.
Según explicó a Europa Press una portavoz municipal, la empresa que quedó fuera es Sufi, del grupo Sacyr Vallehermoso. La aprobación se produjo en el marco de la Comisión municipal de Sostenibilidad, Servicios Urbanos y Medio Ambiente con los votos a favor del Gobierno, que forman PSC e ICV-EUiA, además de ERC y CiU. El grupo del PP decidió reservarse el voto para el pleno de la semana que viene, donde la contrata se someterá a aprobación definitiva.
La adjudicación es de 1.994,41 millones de euros, un 1,38 por ciento --27,9 millones-- menos que el importe de licitación previsto por el Ayuntamiento. Entre sus novedades, destaca que se extenderán los contenedores de recogida selectiva para los desechos orgánicos a toda la ciudad, algo que en la actualidad sólo ocurría en un tercio de la superficie de la capital catalana.
Cada empresa se dedicará a una zona de la ciudad. En concreto, FCC será la encargada de la zona centro --Ciutat Vella, Eixample y Gràcia-- por 797,48 millones; Cespa, de la oeste --Sants-Montjuïc, Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi-- por 490,10 millones; la UTE Corporación CLD Servicios Urbanos de Tratamiento de residuos, de la norte --Horta-Guinardó y Nou Barris-- por 299,10 millones, y Urbaser, de la este --Sant Andreu, Sant Martí y playas-- por 407,73 millones.
También se incrementarán el número de contenedores para papel, envases y vidrio, y todos ellos serán adaptados a las personas con problemas de movilidad y se reforzará la limpieza de la ciudad, ya que la frecuencia del paso de las unidades pasará de cinco veces por semana a seis, reforzando los turnos de tarde, noches y festivos.
Otro propósito es que en el 90 por ciento de los casos se utilice agua freática para el baldeo, con el objetivo de alcanzar el 100 por ciento. El Ayuntamiento ha valorado las ofertas más respetuosas con el medio ambiente, especialmente en relación a la reducción de ruido, de la contaminación generada por vehículos y del consumo del agua.