Actualizado 10/10/2012 18:24 CET

El Ayuntamiento justifica subir el Bicing para acabar con la "perversión" de su coste público

Ignasi Armengol (director gral B:SM) i la tinent d'alcalde Sònia Recasens
EUROPA PRESS

BARCELONA, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Barcelona ha justificado este miércoles el futuro cambio tarifario del sistema público de bicicletas, el Bicing, para hacerlo más justo y equitativo, reduciendo el coste público de este transporte y aumentando la parte que asumen los usuarios, que son 120.000, ha explicado en rueda de prensa la segunda teniente de alcalde y responsable de Economía, Sònia Recasens.

Quiere equilibrar el uso intensivo del Bicing y acabar con la "perversión" de que la mayor parte de la subvención pública vaya destinada al abonado que más lo utiliza y no al que hace un uso racional, y es que ahora el usuario sufraga de media sólo el 28% del coste, cuando en otros transportes públicos supera el 40% la aportación del pasajero --y trabajan para que sea el 50%--.

Como ha adelantado Europa Press, el Bicing prevé aumentar un 116,13% en 2013 el precio de su abono anual ilimitado, que ascenderá a 97,5 euros; crear uno básico a 42 euros para hacer un máximo de 50 viajes, y bonos de 10, 50 y 100 usos en caso de que el usuario con abono básico le sea insuficiente, una nueva tarificación por usos que se empezará a aplicar en primavera del 2013.

Estos cambios se enmarcan en los planes para reducir el déficit del Bicing y se incluyen en los Presupuestos del 2013 de la empresa Barcelona de Serveis Municipals (B:SM), cuyo consejo de administración se reúne este jueves para aprobarlos, y tirarán adelante porque el gobierno de CiU tiene la mayoría, pero después deberán debatirse en el Ayuntamiento, donde CiU tiene minoría.

Según el director general de B:SM, Ignasi Armengol, se toman el 2013 como año de transición, puesto que enero se mantendrá la tarifa vigente -45,11 euros el abono ilimitado-- y empezará a aplicar las nuevas a medida que se renueven los abonos una vez en primavera se tenga el sistema informático preparado para ello, lo que negocian para que lo asuma la concesionaria Clear Channel.

Recasens, que preside B:SM, ha destacado que desde el 2010 han aumentado un 45% los viajes en Bicing, y se prevé acabar este año con 16.178.349 --son más que Trambaix y Trambesòs juntos--, y que el que viene se alcancen los 18 millones, lo que implicaría disparar costes para ampliar instalaciones y una posible renegociación del contrato con la concesionaria Clear Channel.

El consistorio defiende que el aumento de usos ha provocado un incremento de costes en mantenimiento, atención al cliente, logística e informática, lo que este año supondrá 3,4 millones de euros --3,8 el que viene--, y el coste total del Bicing este 2012 lo sitúa en 17 millones que, al restarle los ingresos de 4,5 millones, deja un déficit de unos 12,4 millones.

PATROCINADOR EN DICIEMBRE

La teniente de alcalde ha insistido en que quieren equilibrar este sistema, reduciendo costes y aumentando los ingresos, de forma que en los años venideros el déficit pueda pasar a 11,2 millones (2013) y 10,8 (2014), una reducción en la que ayudará hallar un 'sponsor' para patrocinar el Bicing, negociación que Recasens ha vaticinado que tendrán cerrada en diciembre.

Ha defendido que las nuevas tarifas suponen que un usuario con el abono anual le cueste 0,25 euros al día --8 al mes--, y un ahorro de 3 euros para casi la mitad de usuarios (48,4%), que son los que hacen menos de 50 usos anuales y que pasarían a tener el abono limitado pero a la práctica estos pueden contratar los 'packs' extra que también les acabarían encareciendo el servicio.

"No estamos buscando un incremento de ingresos; estamos buscando parar el coste que se te dispara fruto de que se disparan los usos", ha asegurado y, al preguntársele si es buena idea limitar el uso de la bici ante episodios de contaminación como el de estos días, ha afirmado que no se limita el uso de la bici sino redistribuir quien asume el coste del servicio para no morir de éxito.

Armengol ha destacado que pretenden además que con las nuevas tarifas un usuario se lo piense dos veces antes de dejar su tarjeta a otra persona, infracción que supone el 30% de las intervenciones de los inspectores.