Archivo - Varias personas caminan delante del edificio del Ayuntamiento de Barcelona, a 1 de agosto de 2023, en Barcelona - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado en la comisión de gobierno la dotación económica para iniciar el proceso de expropiación del local ubicado en la calle Verdaguer i Callís, que actualmente acoge el Antic Teatre, como nuevo equipamiento cultural para la ciudad.
Con una inversión de 1.064.281,70 euros, el consistorio incorpora este espacio como equipamiento cultural de titularidad municipal, "garantizando la continuidad y estabilidad como espacio dedicado a la creación y a las artes escénicas", ha informado este lunes el Institut de Cultura de Barcelona (Icub) en un comunicado.
Esta operación responde, según el consistorio, "a una voluntad clara de proteger la actividad cultural de proximidad y reafirma el compromiso institucional con la cultura arraigada al territorio".
En enero de 2023, el entonces gobierno municipal de Ada Colau anunció el inicio del procedimiento para declarar equipamiento público el Antic Teatre, y en enero de este año el teatro mostró su confianza en que el Ayuntamiento lo integrara dentro de la red de Cases de Cultura.
El ámbito de expropiación forma parte de un edificio de propiedad vertical con seis plantas, pero la actuación se concentra en los espacios que acogen la actividad cultural: la planta principal, el altillo, el patio y el edificio bajo de acceso.
Todos estos espacios están calificados urbanísticamente como equipamientos de carácter local y protección patrimonial, según la modificación del Plan General Metropolitano aprobada en abril de 2023, que asegura su uso público como centro cultural.
RECUPERAR ESPACIOS CULTURALES
La adquisición del espacio donde se ubica el Antic Teatre responde a una "larga trayectoria" de actividad cultural vinculada a este espacio singular del barrio de Santa Caterina, y la operación permite garantizar la continuidad del legado, preservar un espacio de creación y consolidar el papel de la ciudad como impulsora de la cultura de base, señala el consistorio.
El Ayuntamiento de Barcelona ha afirmado que esta medida se inscribe en una estrategia más amplia de recuperación y consolidación de espacios culturales emblemáticas, como la de El Molino, la adquisición del Teatre Arnau, la transformación de la Sala Paral·lel 62 o la incorporación del Teatre Capitol.