BARCELONA 14 May. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona ha alertado este viernes del impacto ambiental provocado por importación de soja, que señala como "responsable de problemas ecológicos locales como la deficiente gestión de los purines".
En un comunicado, el consistorio ha explicado que ha encargado a la organización GRAIN un análisis sobre el papel de la ciudad en este modelo agorindustrial, especialmente en relación al Puerto de Barcelona.
El estudio, impulsado con motivo de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible de este año de Barcelona, detalla que España es responsable de la quinta parte de la importación total de habas de soja de la Unión Europea (Catalunya, del 13% y el Puerto de Barcelona, del 8%).
A través del Puerto de Barcelona entra el 44% del total de habas de soja importadas por el Estado español, y se procesa en las instalaciones que Cargill y Bunge tienen el Puerto, la mitad de la harina de soja producida en todo el Estado.
Esta producción abarca la actual demanda de harina de soja de la industria catalana de piensos para la alimentación animal, en la que Catalunya ejerce un papel "líder" al producir el 21% del total del Estado, aunque no es suficiente para cubrir la demanda de la industria porcina catalana.
A raíz de dicho informe, el consistorio ha instado al Puerto a replantear su papel en el aumento del tráfico de este producto y "contribuir a la construcción de un sistema alimentario sostenible y solidario a escala local e internacional, y coherente con el escenario actual de emergencia climática".
Por último, el informe también pone de relieve el impacto del consumo masivo de proteína animal y la necesidad de rebajar y sustituir el consumo de carne industrial para carne ecológica.