BARCELONA, 17 (EUROPA PRESS)
Barcelona incrementó un 7% el precio medio del alquiler de viviendas de primera residencia en 2015, frente al 2,5% del resto de Catalunya, según un estudio de la Secretaría de Vivienda y Mejora Urbana de la Generalitat, que indica que el año pasado el precio medio del alquiler subió por segundo año consecutivo --había ido a la baja desde 2008-- y el parque de viviendas en alquiler en Catalunya creció en 40.689 unidades, pese a que el número de nuevos contratos firmados descendió un 5,3% hasta 141.767, cayendo también por segundo año.
El economista experto en ciclos inmobiliarios Agustí Jover ha explicado en rueda de prensa que el aumento del 7% en Barcelona el año pasado "no tiene recorrido" de continuidad vista la evolución histórica, porque cuando suben los precios, la demanda cae, por lo que vuelven a descender para no quedarse con las viviendas vacías, y la renta familiar disponible no permite todavía grandes aumentos.
El precio medio del alquiler en la capital catalana cerró el año en 755 euros, y la media catalana en 572,39 euros (493 sin Barcelona), aunque Jover ha indicado que la media es engañosa por los elevados precios de las zonas más demandadas de Barcelona y sus barrios más caros, y ha indicado que el 60% de los nuevos contratos de alquiler en Catalunya se encuentran por debajo de la media, y la mitad de los que están por encima corresponden a Barcelona.
Ha recalcado que el distrito más caro de la ciudad (Sarrià-Sant Gervasi, con alquileres de más de 1.000 euros) duplica los precios del más barato (Nou Barris, con 518,8 euros al mes), aumentando la polarización de años anteriores, y como precios más comunes ha explicado que el 56% de los contratos de Barcelona se sitúan entre 450 y 750 euros al mes, y el 67% de los de Catalunya entre 301 y 600 euros.
La consellera de Gobernación, Administraciones Públicas y Vivienda, Meritxell Borràs, ha repasado que la opción de los ciudadanos por el alquiler se ha incrementado durante la crisis, y que el Govern la quiere impulsar para situar a Catalunya en proporciones europeas con una ley de arrendamientos urbanos "propia, innovadora, eficiente y moderna" que prevé poder presentar en 2017.
PREDOMINIO DE LA COMPRAVENTA
El secretario de Vivienda y Mejora Urbana, Carles Sala, ha detallado que actualmente hay 520.839 contratos de alquiler en Catalunya, sobre un volumen total de viviendas de primera residencia de tres millones: "Queremos que Catalunya cambie la percepción del alquiler a la que tenía hace 70 años, cuando estaba en niveles europeos, frente a la cultura actual de la propiedad".
Borràs ha avanzado que la nueva ley quiere dar "confianza a las dos partes: los inquilinos y los propietarios", con un equilibrio de derechos y obligaciones en ambos casos --ha reprochado que la última modificación de la ley estatal actual en 2013 dio prioridad a las necesidades de los grandes tenedores--, para estabilizar el mercado y evitar posibles burbujas, y ha asegurado que la elaborarán dialogando con agentes económicos, sociales, entes locales y expertos universitarios, aunque ha descartado incentivos económicos.
Preguntada por la propuesta del Ayuntamiento de Barcelona de limitar los precios del alquiler, Borràs ha defendido el papel estimulador de la futura ley frente a una opción limitadora de precios porque "puede tener el efecto contrario", sobre lo que ha argumentado que los propietarios pueden preferir poner la vivienda en venta en vez de alquilarla y, si lo hacen, no acometer mejoras en las viviendas porque no les sale a cuenta.
Más allá del alquiler, Borràs también ha abogado por estimular las nuevas figuras de propiedad temporal y compartida reguladas por la Generalitat en una ley de 2015, con el objetivo de que los ciudadanos tengan múltiples opciones a la hora de buscar vivienda: "Hablaremos con ayuntamientos, promotores y entidades financieras".