BARCELONA, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Distrito de Ciutat Vella de Barcelona limitará desde el año que viene a vendedores con carné de artesano profesional la participación en la feria de productos artesanos que se instala periódicamente en el Portal de l'Àngel, han informado a Europa Press fuentes del Distrito.
La ciudad ha lanzado el concurso anual para optar a los puestos, con la novedad de que estará limitado a los que tengan carné expedido por la Generalitat o cualquier otra autonomía, dado el incremento de la demanda para participar y con el fin de preservar la calidad.
Según las bases para optar a un puesto, la voluntad de la nueva etapa es que "se convierta en una Feria de Productos artesanos de calidad", y quedan también excluidos los productos alimentarios.
La feria se celebra durante buena parte del año, a excepción de la última semana de diciembre y la primera de enero --se hallan entre las más comerciales del año-- y de las semanas alrededor de las Fiestas de La Mercè, que se celebran a finales de septiembre.
Se distribuye el año en 24 periodos que se reparten entre las distintas asociaciones de artesanos y sus asociados que participan en la feria; y, desde el pasado lunes hasta el 13 de octubre, el turno corresponde a la Associació d'Artesans Professionals del Maresme.
Su presidente, Josep Navarro Valls, ha defendido en declaraciones a Europa Press exigir el carné de artesano profesional y estar al día del pago de impuestos para optar a un puesto, y resalta: "He llegado a estar al lado de un discapacitado que cobra una paga y no debería trabajar".
DEMANDAS SIN ATENDER
Este artesano, que trabaja la plata, cree que el carné debe exigirse en todas las ferias, y constata sus dificultades y poca receptividad municipal ante sus propuestas para tener más puntos de venta fija en la ciudad aprovechando el tirón turístico: "Estamos vetados".
Según él, el anterior gobierno de Jordi Hereu (PSC) y el actual de Xavier Trias (CiU) han hecho oídos sordos a sus propuestas de tener una feria ante la Sagrada Familia y en la avenida Catedral, al estilo de la de anticuarios que se instalan ante la Catedral los jueves y viernes.
Josep Manel Llop --tornero que trabaja la madera de olivo-- también aboga por que se pida "el carné de artesano en todas las ferias", y por revisar todos los carnés otorgados hace años sin pasar controles como una visita al taller del artesano.
La argentina Carla Papaleo apoya la decisión municipal en el Portal de l'Àngel, aunque considera que no debería exigirse en todas las ferias de la ciudad, para que quienes empiezan lo tengan más fácil, y critica las "trabas" en aumento para que los artesanos vendan.
Papaleo --que vende bufandas y gorras de lana-- y Ana --que se dedica al cuero-- coinciden en que debería aplicarse un criterio homogéneo para obtener el carné --se renueva cada tres años--, y ven caro hacérselo dado que uno tiene que estar al menos dos meses de alta como autónomo.
Josep Manel Llop critica precisamente a quienes se dan de alta solo coincidiendo con momentos como las ferias, y Josep Navarro Valls replica a las artesanas que a todo el mundo le cuesta esfuerzo empezar, y que "el carné te lo dan por lo que tú haces, no por 10 años de currículum".