Actualizado 06/02/2007 20:30 CET

Barcelona quiere recuperar el antiguo esplendor del Paral·lel con la reforma del teatro El Molino

Los vecinos lamentan que el Ayuntamiento no lo haya expropiado, como el Arnau

BARCELONA, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

Barcelona pretende iniciar el proceso para recuperar el antiguo esplendor que tuvo la avenida el Paral·lel, repleto de teatros y de actividad cultural, con la inminente reforma de El Molino, después de que el Pleno del Ayuntamiento aprobara el pasado viernes su rehabilitación.

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y la concejal de Sants-Montjuïc, Imma Moraleda, asistieron hoy a la presentación del plan de reforma de la conocida sala de music-hall, que en dos meses iniciará la empresa Ocio Puro y que se prevé que esté listo a finales de 2008.

Hereu destacó que la reforma de El Molino forma parte del proyecto de "revitalización" del Paral·lel y aseguró que en este plan también se integra la recuperación de la otra sala histórica, el Arnau, que el Ayuntamiento de Barcelona quiere expropiar, aunque todavía no existe un calendario.

"Barcelona había tenido en el Paral·lel uno de los ejes culturales populares más importantes y hace diez años perdió El Molino", señaló Hereu, quien se felicitó por su recuperación, con un proyecto que "combina modernidad y tradición".

El futuro teatro de El Molino conservará la actual fachada, con sus aspas, pero integrará un nuevo volumen de cristal oscuro y con efectos lumínicos, con una altura de 27 metros. Tendrá un total de cinco plantas --dos inferiores y tres superiores-- y una coctelería y una terraza, con vistas al Paral·lel.

ESTRUCTURA DE CRISTAL CON EFECTOS DE LUZ.

Con esta estructura de cristal oscuro, de perfil cuervo, "se dará cierta transparencia, emulando el viento que mueve las aspas" y convertirla en "un telón de fondo" con "efectos lumínicos que recordarán las antiguas luces del Paral·lel", explicó el arquitecto Josep Bohigas, del gabinete BOPBAA.

El representante de la empresa Ocio Puro, Angel Llobet, aseguró que la reforma costará 6,5 millones y que con ello "contribuiremos a dinamizar el Paral·lel que muchos añoramos". "La ilusión y la tozudez nos ha permitido llegar hasta aquí", señaló Llobet, quien recordó que el teatro cerró en 1997.

RECUPERAR LA ATMÓSFERA DEL ANTIGUO MOLINO.

Pese a la imposibilidad de recuperar El Molino de manera exacta, ya que el interior está desprovisto de su antigua decoración, el teatro conservará su antigua atmósfera y especialmente la proximidad que el escenario tenía con el público, según Bohigas.

El interior recuperará el formato de la década de los años 40, en el que el público se sentará alrededor de varias mesas, mobiliario que podrá retirarse durante el día, para poder alquilar el espacio como plató.

A la presentación también acudió el portavoz de la plataforma 'Fem Girar el Molino', Jordi Romeu, quien lamentó que el Ayuntamiento no haya expropiado El Molino, como hará con el Arnau, para que convertirlo en equipamiento municipal.

Romeu reclamó a la empresa del teatro que lo vincule al Poble Sec y que "no sea sólo un puro negocio para turistas". Así, propuso ofrecer descuentos a los vecinos y que participe en la fiesta mayor del barrio.

En referencia a la petición vecinal, favorable a haber expropiado El Molino, Hereu aseguró que "en la vida cultural de Barcelona es importante que haya equipamientos municipales, pero también el sector privado impulse proyectos en base a un interés ciudadano".