Actualizado 29/08/2006 21:14 CET

Biografía de Joan Clos, alcalde de Barcelona y nuevo ministro de Industria

BARCELONA, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

Joan Clos es alcalde de Barcelona desde septiembre de 1997, cuando el actual presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, le cedió el puesto. En 1999 fue elegido para un mandato de cuatro años y fue reelegido después de las elecciones municipales del 25 de mayo de 2003.

Clos nació en Parets del Vallès (Barcelona) el 29 de junio de 1949. Es médico graduado en la primera promoción de la Universitat Autònoma de Barcelona, cursando sus estudios en el Hospital de Sant Pau de la capital catalana y Estados Unidos. Después de un periodo de ejercicio como anestesista, en 1977 se orientó hacia la epidemiología, la medicina comunitaria y la gestión de recursos sanitarios, especialización que estudió en la Universidad Edimburgo (Escocia).

Participó en los movimientos profesionales antifranquistas y de renovación de los servicios sanitarios. Durante la transición política trabajó en el Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS) con el colectivo de médicos que defendían la transformación política del país.

Entre los años 1981 y 1991 fue presidente de la Sociedad Española de Epidemiología y de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria.

En su faceta política, en 1979 se integró en el gobierno municipal de Barcelona como director de Servicios Sanitarios. En 1983 fue elegido concejal del Ayuntamiento de Barcelona por la lista del PSC y fue responsable del Área de Salud Pública.

En 1987 fue nombrado concejal del distrito de Ciutat Vella, mientras que cuatro años después, en 1991, fue nombrado segundo teniente de alcalde, con responsabilidad directa sobre el ámbito de Organización, Economía y Hacienda. Finalmente, en 1997 tomó el relevo de Maragall al frente del Consistorio.

FORUM, CIVISMO, ALIANZAS.

Como alcalde, uno de sus principales retos fue la celebración del Forum Universal de las Culturas en 2004, evento heredado de la etapa Maragall. Sin embargo, el relativo fracaso de público y la gestión económica le han reportado duras críticas de la oposición y desde varios sectores sociales.

Las críticas por el Forum llegaron después de numerosas movilizaciones vecinales y de colectivos concretos contrarias a la política urbanística y de vivienda del Ayuntamiento, al que se acusaba de 'especulador'.

En el último mandato, la ordenanza sobre el civismo también le ha conllevado quebraderos de cabeza. El incivismo, la inseguridad o el llamado mal uso de la calle en determinadas zonas de la ciudad, agravado por el turismo de masas, obligó al equipo de gobierno tripartito a afrontar el problema.

Sin embargo, la elaboración de la ordenanza terminó con divisiones internas entre el PSC, ERC e ICV-EUiA y una fuerte oposición de la Federación de Asociaciones de Vecinos y de colectivos como el de prostitutas o los movimientos sociales alternativos.

A pesar de que desde diciembre de 2003 existía un tripartito idéntico al otro lado de la plaza Sant Jaume, los intentos de ERC e ICV-EUiA para diferenciarse del PSC en las próximas elecciones municipales han llevado algunas tensiones internas al equipo de gobierno.

El propio Clos había estado entre los candidatos a ser conseller de la Generalitat en las dos últimas remodelaciones del Gobierno catalán y ni él mismo aseguró hace pocas fechas que se volviera a presentar como candidato del PSC.