Archivo - Dos bomberos con una manguera para apagar el fuego del incendio en Argentona, a 24 de junio de 2021, Barcelona, Catalunya (España). - Marc Brugat - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -
Miembros del Grupo de Actuaciones Forestales (Graf) de los Bombers de la Generalitat, su unidad especializada en incendios forestales, han reclamado este miércoles a la Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos de la Generalitat que no cierre sus sedes territoriales de Lleida, Rubí (Barcelona) y Reus (Tarragona).
Se han reunido con los grupos parlamentarios de la CUP, ERC y el PSC para tratar esta reivindicación, que luego ha expuesto en rueda de prensa en el mismo Parlament el bombero en Lleida, José Ruiz, quien ha agregado que esperan recibir el apoyo del resto de grupos políticos porque es un asunto "de país, aquí no tiene que ir por colores".
"Si venimos aquí es porque pensamos que es una causa de país, una causa de territorio", y ha alertado de la importancia de tener sedes repartidas por Catalunya ante el contexto de sequía, cambio climático y riesgo de incendio forestal.
Ruiz ha reivindicado el trabajo de su unidad para dar apoyo especializado al afrontar incendios forestales, y ha añadido: "Pensamos que la administración no hace caso a la prevención y es como invertir en educación, es la base de todo por la seguridad de ciudadanos y la nuestra misma".
QUE EL GOVERN "SE LO PIENSE"
Ha concretado que regiones como Lleida tienen "una gran superficie forestal con riesgo de incendio, con predominio del cultivo de cereal y recurrencia de incendios muy marcada", y ha señalado que este tipo de incendios cada vez muestra más virulencia.
Ruiz ha subrayado que "parar los incendios con seguridad pasa por la gestión y la planificación, no únicamente por ser reactivos el día del incendio".
"Pedimos al Govern que se lo piense", y lo ha exhortado a acordar una moratoria para el cierre de estas sedes y asignar un interlocutor para abordarlo.
BASES "CON POCOS EFECTIVOS"
El cierre de estas bases se planteó en 2018, cuando la Generalitat empezó a trabajar en el Plan 2025: entonces el Graf contaba con ocho de estas sedes, "con pocos efectivos y que no resultaban muy eficientes", según fuentes de la Conselleria de Interior.
El departamento añade que "las subsedes tienen pocos efectivos de Bombers, y a menudo tienen que ir de una a la otra para reforzarse porque con una sede no tienen suficiente", por lo que considera que al concentrar los efectivos en una sola sede dará más capacidad al salir a afrontar un incendio.
Con esta visión, la dirección técnica del Graf planteó eliminar una de las sedes de Girona (antes Girona y La Pera, ahora parque de Cass de La Selva), fusionar las de Rubí y Manresa (Barcelona) y la de Lleida con Tremp, en la misma provincia.
La Conselleria prevé el cierre de la subsede de Lleida para el primer trimestre de 2024 y en cambio apunta que los de Rubí y Reus "no se producirán seguramente hasta dentro de unos años, cuando estén las nuevas instalaciones hechas".