BARCELONA, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Consejo de Cámaras de Catalunya, Miquel Valls, ha reclamado este viernes cinco grandes medidas para mejorar la competitividad de la industria y recuperar el protagonismo que merece como motor de la economía catalana, ya que ha asegurado que es el sector que liderará la salida de la crisis.
"Estaremos al lado de la Generalitat en todas las medidas que se adopten para la competitividad de la industria. La salida de la crisis debe centrar todos nuestros esfuerzos", ha sostenido Valls en la presentación de la Memoria Económica de Catalunya de 2012.
El acto se ha celebrado en la Casa Llotja de Mar de Barcelona, donde previamente el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el conseller de Empresa y Empleo, Felip Puig, han mantenido un encuentro con todos presidentes de las cámaras catalanas.
El también presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona ha sostenido que la industria catalana debe mirar al exterior, y sus productos deben tener como destino no sólo los países europeos, sino también los países emergentes y aquellos que tengan potencial de crecimiento.
Asimismo, ha puesto el foco no sólo en la exportación, sino también en la implantación física en mercados exteriores, y ha hecho alusión al viaje de Mas y Puig a Brasil, que evidenció importantes inversiones catalanas en el exterior.
"Debemos dar prestigio al sector dentro y fuera de nuestras fronteras. Es uno de los grandes retos del país", ha afirmado.
El presidente de la Cámara de Comercio de Manresa, Pere Casals, ha explicado que las cinco medidas, bautizadas como las cinco 'F', pasan por una mejor financiación para las empresas industriales y una fiscalidad más competitiva basada en reducir las cotizaciones sociales a la Seguridad Social.
"No solo no hemos completado bajada de cotizaciones sociales, sino que se han eliminado algunas bonificaciones; creo que nos hemos equivocado, porque esta reducción favorecería las exportaciones y nos haría más competitivos", ha defendido.
Las trece cámaras catalanas también apuestan por la simplificación administrativa con la creación de una nueva Ley Ómnibus, por el impulso de la FP dual y por que el transporte ferroviario de mercancías tenga en Catalunya una cuota similar a la media europea, algo que pasa por reforzar el Corredor Mediterráneo --el 53% de la producción de las empresas industriales catalanas se destina al mercado internacional--.
RETOS CLAROS
Los principales retos que deberían marcar la hoja de ruta de la política industrial son recuperar el peso económico que la industria catalana ha perdido desde finales de los 90 --desde el 21% del Valor Añadido Bruto (VAB) en 2012 hasta el 30% a mediados de los 90--, aumentar las pymes exportadoras y el volumen de exportación por empresa e incrementar la innovación hasta alcanzar niveles europeos.
Mas ha celebrado que el informe se haya centrado en la industria "porque es evidente y no se puede negar que ha perdido empuje", pero ha afirmado que Catalunya es uno de los pocos territorios del sur de Europa que puede recuperar el terreno perdido.
"Hemos corregido desequilibrios y la noche ya no es tan negra, sino que hay algunas luces esperanzadoras", ha indicado, y ha destacado el esfuerzo de reducción de costes, pese a que algunos, como los energéticos están desbocados, y en referencia a la reforma energética del Gobierno, ha sostenido que el panorama que ha dejado la nueva normativa no es el más atractivo posible.
Ha advertido, que en el momento actual, es muy difícil reducir gasto, algo que se está haciendo en Catalunya a cambio de no invertir en nuevas infraestructuras, ya que todavía se deben pagar las que se hicieron en el pasado: "No hay inversión nueva o hay muy poca, lo que produce un cuello de botella. No se puede estar así eternamente".
Ha recordado que si la Generalitat ha podido reducir costes ha sido a través de la venta de patrimonio y subida de impuestos, entre otra medidas: "Somos conscientes de que esto tiene el recorrido que tiene y no puede ser para siempre".
El futuro pasa por, según Mas, una menor presión fiscal y un menor fraude fiscal, ya que ha indicado que para tener la misma tasa que los países europeos podrían aflorar alrededor de 90.000 millones de euros.