BARCELONA 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Universidades e Investigación de la Generalitat, Antoni Castellà, ha defendido este miércoles ante estudiantes que Catalunya tiene potencial para ser como "los países azules", que tienen una economía con un valor añadido muy fuerte, en referencia a su inversión en investigación.
Lo ha dicho en una conferencia bajo el título 'La Catalunya del conocimiento' que ha pronunciado en la escuela de negocios Eserp de Barcelona, donde ha asegurado que el reto de los próximos diez años será transferir este tejido al sector económico, tarea que tendrán que liderar los actuales estudiantes, ha indicado en alusión a los asistentes.
Castellà ha manifestado que, de los tres ejes para situarse en la cabecera --talento en las universidades, centros de investigación de excelencia y grandes infraestructuras--, las facultades catalanas tienen que mejorar a través de "reformas profundas del sistema público con modelos de gestión privada".
Así, ha señalado que el principal problema es que hasta ahora el criterio principal que regía la oferta académica era la demanda y no "lo que pide el mercado" para poder crear riqueza y afrontar el 25% de paro, lo que ha ejemplificado con las carreras de Comunicación, Artes y Educación, las cuales forman a muchos alumnos que luego no pueden entrar en el mercado laboral.
Se ha ayudado de cifras para argumentar que Catalunya está bien posicionada en el ámbito de la innovación científica proque produce en investigación el 3% del conjunto de Europa, pese a que su población es el 1,5% de la europea.
Sobre el 30% de las futuras jubilaciones de docentes que se prevén, Castellà ha abogado por implementar un modelo de docentes con una mayor proporción de personal variable --profesores en activo--, puesto que actualmente Catalunya tiene un 70% de profesorado permanente.
Ha apostado por combinar fichajes extranjeros con docentes "de la cantera", haciendo un paralelismo con el FC Barcelona, además de impulsar el consorcio de servicios entre las distintas universidades, sean públicas o privadas, siempre manteniendo su independencia.
Cunado un alumno ha planteado que la independencia es imposible, ha explicado que se reunió con dirigentes de Intel y, al hablar sobre el proceso soberanista catalán, le dijeron que les daba igual cómo se llamara el territorio si "Catalunya o España", porque su empresa estaba en Barcelona por el supercomputador y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), y que no se irían si el territorio se dividiera, mientras tuvieran estas infraestructuras.
También ha recordado que el Estado ha reducido un 30% la partida en investigación mientras la Generalitat la ha mantenido y ha asegurado: "No es cuestión de política. Depende de si uno quiere visión de futuro o una economía con mano de obra barata".