BARCELONA, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los técnicos de Hacienda (Gestha) estiman que el adelanto de la reforma fiscal aprobado por el Gobierno central supondrá un ahorro medio de 117 euros anuales para los contribuyentes catalanes, aunque las rentas más bajas --hasta 12.450 euros-- solo dispondrán de cuatro euros más al año.
Según los cálculos realizados por Gestha y difundidos en un comunicado, la reforma fiscal aumenta la desigualdad, ya que beneficia a un grupo de contribuyentes muy reducido, precisamente el de rentas más altas.
En concreto, más de 109.000 catalanes que declaran más de 60.000 euros, el 4,23% del total, se embolsarán más de 885 euros anuales gracias a la rebaja.
Así, el 2,09% del total de catalanes "más pudientes" acapara más ahorro que casi el 60% de los asalariados y autónomos, en total más de 1,5 millones de personas, que ingresan menos de 20.200 euros al año.
RETENCIONES AL AHORRO
Los técnicos señalan que el Gobierno no sólo ha adelantado las rebajas prometidas para el IRPF sino que también a partir de julio se reducen las retenciones a las rentas del ahorro, donde se repite el modelo de desigualdad fiscal.
De esta manera, los 14.333 catalanes que obtienen rentas del capital por encima de 50.000 euros, que son sólo el 0,75% del total, acaparan más de un tercio del ahorro global; gracias a la reforma, este grupo logrará un ahorro anual medio de 929 euros.
Estas cifras contrastan con las rentas de capital más modestas --de hasta 6.000 euros--, las que ingresan la mayor parte de los ciudadanos: el 94,5% de los declarantes catalanes conseguirá ganar 9,3 euros al año con esta rebaja.
PELIGRO DE INCUMPLIR EL DÉFICIT
Para Gestha, las medidas fiscales aprobadas por el Consejo de Ministros "son precipitadas" porque hace seis meses se justificó que la reforma se difería en dos años para asegurar el objetivo del déficit.
En su opinión, esta precipitación justifica la opinión de quienes ven un claro corte electoralista, ya que llega al final de la legislatura "tratando de mostrar, in extremis, que cumplen con la promesa electoral de hace cuatro años de no subir los impuestos".
Los técnicos tributarios advierten de que esta rebaja "puede comprometer el objetivo del déficit público del 4,2% del PIB si se ralentiza la economía".