Catalunya cierra la campaña contra incendios del verano con 10.000 hectáreas arrasadas

El incendio del Empordà supone la mayor parte del territorio afectado desde junio

Bosques Afectados Por El Incendio Del Empordà
EUROPA PRESS
Europa Press Catalunya
Actualizado: domingo, 30 septiembre 2012 12:45

GIRONA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

La campaña de la Generalitat contra incendios de este verano ha concluido este domingo con más de 10.000 hectáreas arrasadas en toda Catalunya, en un año en que se han multiplicado los fuegos en el bosque por la falta de lluvias y la sequía, y que ha vivido uno de los peores fuegos de los últimos años, el del Empordà (Girona).

Según datos de la Conselleria de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural, recogidos por Europa Press, en total han ardido 10.673,612 hectáreas entre el 15 de junio y el 16 de septiembre, cuando en todo 2011 se quemaron 1.096,64 hectáreas de bosque.

La peor parte se la ha llevado la comarca del Alt Empordà (Girona), con más de 9.000 hectáreas quemadas, principalmente en dos incendios declarados a finales de julio que dejaron cuatro víctimas mortales, casas afectadas, y campos y bosques arrasados.

La peor tragedia la sufrió una familia francesa de Saint Avertin, en el departamento de Indre et Loire, en el centro de Francia; murieron el padre, Pascal C., de 43 años, y su hija Oceanne, de 15 años, mientras que la madre, de 42, y un hijo de nueve estuvieron hospitalizados, y una tercera hija, de 18 años, tuvo una fractura en el coxis.

El fuego, que se inició en un aparcamiento de Le Perthus y que se simultaneó con un segundo en Portbou, afectó a los municipios de Llers, Agullana, Darnius, Biure, Boadella i les Escaules, Terrades, Masarac, Avinyonet de Puigventós, Vilanant, Cantallops, Pont de Molins, Sant Climent Sescebes, Figueres, Vilafant y Cabanes.

ESCENARIO COMPLICADO

El conseller de Interior, Felip Puig, ya había advertido al principio de la campaña de que se estaban enfrentando a uno de los escenarios más complicados de los últimos 20 años por la sequía, los vientos, las heladas del invierno y la situación de los bosques.

En su comparecencia en la Comisión de Interior del Parlament, Puig avisó de que la campaña también venía marcada por los incendios del invierno y primavera, especialmente el de Rasquera (Tarragona) que arrasó casi 3.000 hectáreas.

En invierno ya habían saltado las alarmas con varios incendios, y porque se constató que en muchas zonas se había registrado un 50% menos de lluvia acumulada que la media climática y que las heladas provocaban que muriera más vegetación y que se acumulara más combustible en los bosques.

Las consellerias de Interior y de Agricultura presentaron en junio un presupuesto para esta campaña de 37,53 millones de euros, contando lo destinado a prevención y a la campaña forestal propiamente, mientras que el año pasado la cifra fue de 36,72 millones.

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