Paisaje del entorno de la montaña de la Mola. - IÑAKI RELANZÓN | DIPUTACIÓN DE BARCELONA
BARCELONA, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
La cima de la Mola de Barcelona será un espacio de "educación ambiental", según el plan de futuro elaborado por la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Matadepera, y se cerrará provisionalmente el restaurante a partir del 23 de enero.
El diputado de Espacios Naturales e Infraestructura Verde, Xesco Gomar, y el alcalde de Matadepera, Guillem Montagut, han presentado este jueves el plan de la Mola, el punto más elevado del Parc Natural de Sant Lloren del Munt i l'Obac, informa la corporación en un comunicado.
El documento recoge un conjunto de actuaciones para conservar los valores naturales, históricos y culturales del lugar, que a la vez pretende compatibilizar la actividad turística, deportiva y económica del territorio.
Gomar lo ha definido como un "documento vivo, que quiere hacer frente a los importantes retos ambientales", y asegura que con este plan se pasa de un modelo de gestión antiguo a uno nuevo donde se trabajará hacia la reorientación de la cima para preservar el entorno natural y el conjunto monumental.
"La primera actividad que tiene que acoger un espacio natural es la educación ambiental", ha subrayado el diputado, que ha explicado que el monasterio y los entornos acogerán actividades de orientación, información y guiaje de los valores naturales, culturales y territoriales.
El documento prevé disminuir un 44% de la demanda energética, un 61% el consumo de agua, un 90% el volumen de mercancías y un 95% los desperdicios, cifras que comportarán la reducción del número de transportes.
CALENDARIO
El calendario de trabajo se inicia el 23 de enero con la revisión, acondicionamiento y mejora de espacios y elementos.
Los puntos que se mantienen abiertos son la iglesia, la sala mirador y el patio del recinto, y se siguen prestando los servicios de información a los visitantes, recogida de residuos, seguridad del recinto, servicio de aseos y limpieza y mantenimiento del sistema de aguas residuales.
El conjunto de actuaciones del plan de futuro suponen una inversión de 2,6 millones de euros y se irán desarrollando progresivamente para que estén ejecutadas durante el primer trimestre de 2027.