BARCELONA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -
El concejal del distrito de Sant Martí de Barcelona, Eduard Freixedes, ha considerado este viernes que la Rambla del Poblenou tiene demasiadas terrazas de bares y restaurantes, ante lo que ha apostado por buscar "un punto de equilibrio" para no morir de éxito, ha dicho.
"Es bastante evidente que tenemos un problema con las terrazas que debemos resolver", ha reconocido al preguntársele en su balance del ecuador del mandato el día después de que Alberto Fernández Díaz (PP) anunciara el acuerdo con el gobierno de CiU para la ordenanza de terrazas.
El pacto reconoce 30 zonas singulares en las que se definirá una ordenación y diseño propios, entre las que se incluye la Rambla del Poblenou, lo que, para Freixedes, supone mantener la especificidad de esta vía, que ya cuenta con una regulación específica.
Sin embargo, ha afirmado que cada vez tiene más claro que este punto necesitará un Plan de Usos --para regular la actividad comercial--, y resalta que "cada vez es más complicado hallar un trozo --de la Rambla-- sin terraza", lo que cree que puede dañar incluso a los propios bares.
Freixedes también ha anunciado que el Distrito ofrecerá el lunes a los vecinos que el proceso participativo que han iniciado sobre la Rambla se haga con el Ayuntamiento, el cual "acepta los resultados" ya obtenidos en el proceso como base para definir el futuro de esta vía.
Los 483 participantes pidieron principalmente limitar el espacio de las terrazas y ordenarlas --114 respuestas--, reformar el tramo que enlaza con el mar --98--, poner un pavimento que no sea asfalto --83-- y limitar o reducir las terrazas de bares y restaurantes --82--.
El concejal ha anunciado que a finales de año se abrirá el teatro que comparten los institutos Infanta Isabel d'Aragó y de Joan d'Àustria, poniendo fin a más de una década de cierre con las obras paradas de la nueva sala sustituyendo a la original, afectada por aluminosis.
El teatro, ubicado en el complejo educativo de la plaza de Angeleta Ferrer del barrio de Sant Martí de Provençals, será cedido por la Generalitat al Ayuntamiento, que invertirá 800.000 euros en las obras para acabarlo y deberá solucionar filtraciones tras tanto tiempo cerrado.
La intención es que funcione de sala de actos del centro cívico del barrio y que se abra a toda la ciudad para ayudar a que "Sant Martí esté dentro del circuito cultural de la ciudad"; además, en este mandato se construirá un nuevo instituto en el Poblenou, junto a la escuela Fluvià.
CAN RICART
También ha anunciado un acuerdo con la Universitat de Barcelona (UB) para que el antiguo complejo fabril de Can Ricart acoja estudios de imagen y diseño, y lo plantea también para el 'casal' de jóvenes del Poblenou para no gastar 2,5 millones de habilitarlo en la calle Pallars.
El distrito acabará el mandato con todos los mercados reformados, según Freixedes, ya que este verano empezará la reforma del de Sant Martí, que culminará antes de finales de año, y el que viene se emprenderá la del Besòs, el último por poner al día.
Uno de los retos más inmediatos para Sant Martí este julio será el desalojamiento del mayor asentamiento de subsaharianos de la ciudad, en el número 127 de la calle Puigcerdà, y Freixedes ha reivindicado la actuación municipal a través del Plan de Asentamientos.
Después de que el colectivo de apoyo a los subsaharianos acusara al Ayuntamiento de empujar el desalojamiento con multas a la propiedad --Fincas Riana--, Freixedes las ha defendido porque los edificios donde viven no están "en condiciones de seguridad razonables".