BARCELONA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Consell de Ciutat de Barcelona, que es el máximo órgano de participación de la ciudad, ha reclamado este lunes que los 60 millones de euros de superávit que el consistorio registró en 2012 se destinen a políticas sociales y a la creación de empleos, ya que ve "insuficiente" el presupuesto social pese a su incremento ante el aumento de necesidades.
"Pese a que, a priori, es una buena noticia económica, nos encontramos en un momento excepcional, y no nos podemos permitir no invertir todo aquello que seamos capaces de generar", expone el consejo en una recomendación sobre los Presupuestos de 2013 aprobada por unanimidad en el pleno, al que han acudido los cinco partidos del consistorio y que ha presidido el alcalde, Xavier Trias.
El consejo ha vivido un debate social, que se ha iniciado con un informe de la teniente de alcalde Maite Fandos en que ha repasado el incremento de los recursos sociales municipales, y Fandos ha reconocido que llega "mucha más gente" a los Servicios Sociales por las dificultades de otras administraciones, pero ha subrayado como objetivo de mandato eliminar las listas de espera.
Entre las entidades, el representante de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (Favb) Josep Maria Soler ha reclamado los medios disponibles para garantizar una mínima dignidad a la gente más débil: "Ya podemos tener el derecho a decidir, al que damos pleno apoyo, que si no garantizamos unos mínimos no iremos a ninguna parte".
En cuanto a los Presupuestos municipales de 2013, que no fueron aprobados por la falta de consenso político, el consejo ha urgido a gobierno y oposición a aprobarlos, ya que ve insuficiente la "política de mínimos" del acuerdo del gobierno de CiU con el PP para desencallar las inversiones, aunque valora el esfuerzo del ejecutivo para alcanzar acuerdos.
Sin embargo, advierte de que no tener Presupuesto aprobado equivale a crear una percepción de parálisis económica y social de la ciudad, incomprensible para la ciudadanía, y defiende que el presupuesto "no puede ser moneda de cambio ni ser objeto de negociaciones parciales que comporten contrapartidas políticas", en clara referencia al pacto CiU-PP.
Además, y pese a resaltar que no se impide la gestión ordinaria, cree que la falta de cuentas aprobadas no da margen de maniobra para impulsar nuevas políticas, y agrega que "afecta a la imagen que Barcelona proyecta en el mundo, ya que es un síntoma de debilidad y falta de liderazgo que la ciudad no se puede permitir" en estos momentos.
APOYO A CONSULTA SOBERANISTA
El consejo también se ha posicionado por unanimidad mediante una declaración a favor de que Catalunya ejerza el derecho a decidir y celebre la consulta soberanista, y muestra su apoyo a las iniciativas que el Ayuntamiento realice relacionadas con ello, ya que, en tanto que capital de Catalunya, "tiene una función determinante para conseguir una mayoría amplia e inclusiva".
Emplaza al Gobierno municipal a coliderar con el Parlament, partidos, agentes sociales y económicos el proceso, y en diálogo con la comunidad internacional, la UE y el Gobierno central, e insta al Ayuntamiento a apoyar todas las decisiones de la cámara catalana para que los catalanes puedan determinar de manera libre y democrática su futuro colectivo mediante una consulta.
El pleno ha aprobado también el reglamento del consejo, si bien con la desaprobación de ciudadanos a título individual, y es que les impide que puedan acceder a una vicepresidencia del órgano, lo que para algunos ha sido considerado crear ciudadanos de primera y de segunda: 40 miembros del consejo han votado a favor; siete, en contra, y ocho se han abstenido.