Descubren que unas piezas genéticas son evolutivamente más antiguas que los animales

Organismo en el que se ha hallado microRNA, la Sphaeroforma arctica
IBE CSIC-UPF
Actualizado 16/10/2018 20:01:38 CET

Ancestros unicelulares de los animales eran capaces de regular genes mediante microANR

BARCELONA, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Oslo (Noruega) y con participación de científicos catalanes ha descubierto que piezas de ARN muy pequeñas, los microARN ---considerados clave en la evolución-- aparecieron antes que los animales, desmintiendo una hipótesis científica que consideraba que eran exclusivos de los animales.

El trabajo, realizado con participación del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona --centro mixto del CSIC y la Universitat Pompeu Fabra (UPF)-- y publicado en la revista 'Current Biology', ha detectado que tanto los microARN como genes involucrados en su formación --llamados Pasha y Drosha-- surgieron antes de la aparición de los animales.

Los investigadores han detectado que unos microorganismos que viven principalmente en ambientes marinos --varios Ichtiosporea-- tienen microARN animal sin ser ellos mismos animales, ha explicado la delegación del CSIC en Catalunya en un comunicado este martes.

"El ancestro unicelular de los animales ya era capaz de regular la expresión de algunos genes mediante microANR, como hacen los animales actuales", ha explicado el coautor del trabajo Iñaki Ruiz-Trillo, investigador ICREA en el IBE CSIC-UPF.

Hasta ahora se creía que la adquisición de microARN --encargado de regular la actividad de otros genes, silenciándolos o activándolos-- fue clave para el origen y la evolución de los animales, ha destacado el también profesor asociado de la Universitat de Barcelona (UB).

Desde hace tiempo, la comunidad científica trata de descubrir qué sucedió en la evolución para que organismos unicelulares simples acabaran transformándose en organismos pluricelulares más complejos, como los animales, y entre otras cosas buscan qué elementos genéticos marcaron la diferencia abriendo el camino hacia una mayor complejidad genética y morfológica.

Todos los animales tienen microARN --excepto los Ctenophora, organismos marinos similares a medusas-- y hasta ahora se pensaba que los microARN y estos genes eran una innovación exclusiva de los animales porque hasta este estudio no se habían detectado en organismos unicelulares cercanos a los animales.

AMEBAS Y PROTISTAS

En este estudio, los científicos han realizado un análisis genético de organismos unicelulares cercanos a los animales, como una ameba que parasita caracoles --Capsaspora--, y un grupo de protistas de ambientes marinos --Ichthyosporea--, y han detectado microARN de tipo animal y genes que lo procesan en especies de este último grupo.

Uno de los microorganismos que tiene microARN animal sin ser animales es la Sphaeoforma árctica y, como curiosidad, Ruiz-Trillo ha señalado que este microorganismo "fue aislado del estómago de un pequeño crustáceo del Ártico (Gammarus setosus), pero nadie sabe todavía si se trata de un parásito o si el crustáceo se lo había comido".

Los resultados encajan con hallazgos recientes, en buena parte realizados por el mismo equipo de Ruiz-Trillo, que ha subrayado: "En los últimos años hemos visto que el ancestro unicelular que dio lugar a los animales era genéticamente bastante complejo, tanto en genes como en procesos de regulación génica y genómica".