Investigadores de INSA-UB sobre dieta y beneficios de la salud materna - UB
BARCELONA, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -
Una dieta como la mediterránea, rica en fibra, proteínas vegetales y grasas saludables, beneficia la salud de la madre durante el embarazado y la lactancia, según dos estudios coordinados por la Universitat de Barcelona (UB), con participación del Instituto de Investigación en Nutrición y Seguridad Alimentaria (INSA-UB) y el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC).
Los trabajos, publicados en la revista 'eBioMedicine', integran datos de la cohorte Maternal Microbiome (Mami) y afirman que, además de mejorar la función intestinal y la inmunidad de la mucosa, evita acumular grasas y optimiza la composición de la microbiota en el sistema digestivo, informa la UB este martes en un comunicado.
A partir de los datos de la cohorte se ha desarrollado un modelo preclínico con modelos animales utilizando las dietas detectadas en la cohorte, con el objetivo de entender los mecanismos de acción implicados.
La investigadora María José Rodríguez Lagunas ha dicho que comprender cómo la dieta materna influye en la fisiología de la madre y de los hijos es "crucial, ya que sus efectos se extienden a resultados a corto y largo plazo, tanto para la madre como para la criatura".
PRIMER ESTUDIO
En uno de los dos estudios, a nivel preclínico, los investigadores compararon los efectos de dos dietas diferentes, consumidas por las madres durante la gestación y la lactancia, en la composición de la microbiota, la inmunidad y el metabolismo de los lípidos: una simular a la mediterránea y otra, más rica en proteína y grasas de origen animal.
Según el investigador Francisco J.Pérez Cano, los resultados revelan que una dieta similar a la mediterránea y enriquecida con aceite de pescado, proteína de soja e insulina tiene "efectos beneficiosos" en el metabolismo de los lípidos, la composición de la microbiota y la respuesta inmunitaria durante los periodos de gestación y lactancia.
Si esta dieta se mantiene durante la lactancia "parece que revierte de manera más eficaz" en los cambios fisiológicos que se producen durante el embarazo, ya que favorece la respuesta inmunitaria y evita la acumulación de grasas.
SEGUNDO ESTUDIO
El otro estudio demuestra que una dieta materna rica en proteínas vegetales, fibra y ácidos grasos poliinsaturados reduce la gravedad y la incidencia de las infecciones en la descendencia, gracias al efecto modulador de la microbiota intestinal en el sistema inmunitario.
El trabajo, llevado a cabo con bebés y modelos animales, señala que la influencia de la dieta materna se perfila como "un factor clave" en la composición de los elementos defensivos de la leche durante la lactancia.