Archivo - Dos personas pasean, en el Parc Natural de la Serra de Collserola. - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Diputación de Barcelona ha abogado por continuar invirtiendo en la prevención de incendios y ha puesto en valor el Pla d'informació i vigilància contra incendis forestals (PVI), que este año se ha desplegado entre el 18 de junio y el 31 de agosto en 275 municipios de la provincia, y ha lamentado la "poca pedagogía" sobre el abandono del bosque que todavía persiste en la sociedad.
Así lo ha manifestado el diputado delegado de Prevención de Incendios y Gestión Forestal, Jordi Fàbrega, y la jefa de la oficina técnica, Anna Sanitjas, que este miércoles han presentado ante la prensa el balance de la campaña de este verano y han destacado los 13,1 millones de euros que el organismo provincial destina a lo largo de todo el año para gestionar los bosques de la demarcación.
Además, Fàbrega ha puesto en valor que este verano "solo" se han registrado 108 incendios que han afectado a un total de 211,88 hectáreas de la demarcación, y la comarca más afectada ha sido la Anoia, con 132,7 hectáreas quemadas.
En este sentido, el presupuesto correspondiente a la prevención de incendios se ha destinado a cuatro objetivos principales: la planificación y el diseño de infraestructuras, como el mantenimiento y consolidación de puntos de agua; la gestión forestal; el apoyo económico y logístico a las Agrupacions de Defensa Forestal (ADF) y la campaña de vigilancia y concienciación.
54.544 PERSONAS INFORMADAS
Este año, el PVI ha aplicado un "nuevo modelo" que ha reforzado la actuación sobre el territorio con el despliegue de agentes cívicos que han informado directamente a 56.544 personas de urbanizaciones, caminos, pistas y bosques.
Por otro lado, la Diputación ha detectado 2.406 vertederos, una cifra que supera a los 1.732 del año pasado, y que, según Fàbrega, cada vez es más alta: "Donde mas encontramos es en entornos metropolitanos", ha dicho el diputado, que ha resaltado que la ruralidad también existe en zonas metropolitanas.
En este sentido, el personal cívico también ha retirado 13 "pequeños vertederos" que han ido encontrando en los 75 días de campaña, y que estaban formados principalmente por botellas, pinturas y disolventes, neumáticos y plásticos, un material que, según Fàbrega, se retiró por ser altamente inflamable.
Por otro lado, se han registrado 1.807 incidencias en líneas eléctricas --en 2024 fueron 876-- y se han resuelto un 6,42% después de ser comunicardas a la compañía eléctrica; además, se han revisado 2.409 puntos de agua.
"HAY QUE GESTIONAR EL BOSQUE"
Fàbrega ha puesto el foco sobre las 600.000 hectáreas de masa forestal con las que cuenta la provincia de Barcelona y el trabajo que el organismo lleva a cabo con las asociaciones de propietarios forestales para definir las actuaciones prioritarias: "Hay que gestionar el bosque. Los que no huelen a madera acaban oliendo a humo", ha dicho.
Por ello y de cara al futuro, ha subrayado la importancia de que todas las instituciones trabajen conjuntamente y "sumen esfuerzos", además de destacar el trabajo que realizan las ADF, una pieza de colaboración que según él cada vez tiene más ganas y está más profesionalizada.
"La gran cantidad de gente joven nos hace confiar en ello", ha dicho sobre estas agrupaciones, además de apuntar a una economía circular que permita una gestión del bosque por sí misma, por lo que ha abogado por ayudar al sector primario por su aportación en la prevención en el medio rural y continuar potenciando las plantas de biomasa.
Finalmente, la Diputación defiende los Planes de Prevención de Incendios (PPI) que 280 de 311 municipios barceloneses tienen actualizados de forma obligatoria, y que se revisan entre cada 4 y 6 años gracias con ayuda logística y económica del organismo provincial.