TARRAGONA 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los Mossos d'Esquadra han detenido a un trabajador de una inmobiliaria de Reus y a su cómplice por presuntamente estafar a decenas de inquilinos ofreciéndoles de manera fraudulenta pisos con un alquiler de entre 200 y 300 euros.
Según ha informado este martes la policía catalana, que efectuó los arrestos entre el 2 y 3 de noviembre, el número de afectados, todos de origen magrebí, podría ascender a unos 60, si bien de momento hay 20 denuncias interpuestas.
Los detenidos ofrecían los pisos con el atractivo de un precio bajo pero de manera ilegal, ya que nunca les remitían el contrato prometido ni daban de alta los servicios básicos --agua, luz y gas--.
Pedían a los afectados que adelantaran el primer mes de alquiler para poder dar de alta los servicios y les aseguraban que el contrato llegaría en 15 días, aunque ninguna de las dos condiciones se cumplía.
El trabajador de la empresa de servicios inmobiliarios, vinculada a una entidad bancaria, José Antonio D.T., de 39 años, le pagaba una cuota a su cómplice, Said B., de 30, por captar a miembros de la comunidad magrebí para que fueran estafados.
Como tenían las llaves de los pisos --muchos recién embargados-- podían mostrárselos sin levantar sospechas y permitirse que sus víctimas entraran a vivir en el piso, eso sí, sin dar el alta a los servicios indispensables.
Desde la comisaría de los Mossos en Reus se han puesto en contacto con representantes de la comunidad magrebí y asociaciones de vecinos para que informen a las víctimas de los trámites para presentar una denuncia y para facilitar consejos de seguridad para prevenir esta estafa.
Según han asegurado fuentes de la policía catalana, no han actuado en ninguno de los casos denunciados para echar a la gente estafada del piso.