Foto de familia en la segunda jornada de los MedCatDays 2026, que organiza el Govern y el Institut Europeu de la Mediterrània (IEMed) - EUROPA PRESS
BARCELONA, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -
El conseller de UE y Acción Exterior de la Generalitat, Jaume Duch, ha pedido este viernes contar con el liderazgo regional y territorial en la aplicación del Pacto por el Mediterráneo, aprobado en octubre de 2025.
Lo ha reclamado en la segunda jornada de los MedCatDays 2026, que organiza el Govern y el Institut Europeu de la Mediterrània (IEMed), acompañado del secretario general en funciones de la Unión por el Mediterráneo (UpM) Fadi Hajali; la presidenta de la asamblea de Córcega y representante del Comité de las Regiones, Marie-Antoinette Maupertuis, y el presidente de Ascame y de la Cámara de Barcelona Josep Santacreu.
Para Duch, el Mediterráneo se ha convertido en una auténtica prioridad geopolítica y la aprobación del pacto considera que supuso un paso importante en esta dirección, pero ha avisado de que hoy se está en una fase "más decisiva".
"El Pacto por el Méditerráneo ya existe. Ahora nos toca demostrar que es capaz de transformar la realidad. Y sólo será posible si cada paso adelante refuerza territorios, aprovecha el conocimiento de las regiones y hace que cogobernanza multinivel sea una practica diaria", ha destacado.
Así, cree que el principal reto que afrontan es construir una cogobernanza multinivel que sea capaz de hacer transformaciones reales, y esto "sólo será efectivo si incorpora el liderazgo regional y territorial".
Más allá de los problemas que afronta el Mediterráneo, el conseller ha llamado a tener en cuenta que es una zona con una gran capacidad de generar prosperidad compartida: "Y sólo alcanzará su máximo potencial si combinamos estabilidad con oportunidades, porque no se crean solas sino también en el territorio".
"La gobernanza multinivel es condición para que el pacto funcione", ha resumido Duch, que cree que los planes de aplicación semestrales, además de hacer un seguimiento administrativo, deberían escuchar a los territorios, adaptar prioridades, identificar buenas prácticas y reforzar proyectos que generen valor real a ambos lado del Mediterráneo.
En su opinión, la cooperación es más sólida "cuando arraiga en el territorio y es capaz de generar confianza entre instituciones y ciudadanos".
Así, ha advertido de que el éxito del pacto se medirá por su capacidad de generar oportunidades, reforzar territorios, proteger recursos naturales, acelerar la transformación económica y ecológica, y consolidar un Mediterráneo más estable, resiliente y próspero.
"Desde Catalunya contribuiremos con determinación para que el futuro del Mediterráneo no se escriba solo en Bruselas y en las capitales de los estados, también en nuestros territorios", ha subrayado.
UPM Y COMITÉ DE LAS REGIONES
En la misma dirección se ha pronunciado Fadi Hajali (UpM), que ha asegurado que, en el contexto actual y con los retos que tienen por delante, la ejecución del Pacto por el Mediterráneo debe ejecutarse desde las instituciones de las capitales nacionales, "pero las regiones, las ciudades y las autoridades locales también deben estar implicadas con los partenariados y las redes que ya trabajan en el pacto".
"La UpM seguirá trabajando para que este pacto pase de una ambición a un impacto a la gente de todas las regiones", ha recalcado.
Pese a los desafíos que acumula la zona, Maupertuis ha emplazado a mirar el Mediterráneo como espacio de soluciones, y cree que el pacto brinda una ocasión única para cambiar la forma de trabajar porque "durante demasiado tiempo" a los territorios se les invitaba a aplicar soluciones dictadas desde instituciones nacionales en las que, prácticamente, no habían participado.
Por ello, ha puesto énfasis en la importancia de que la aplicación del pacto se haga en colaboración con los territorios: "Esto se una verdadera gobernanza multinivel, donde los territorios son asociados de pleno a las prioridades, al seguimiento de los planes de acción y a la evaluación".
Dese Ascame, Santacreu ha asegurado que si se quiere que el Pacto por el Méditerráneo tenga un impacto real se debe garantizar que se construye de manera compartida entre instituciones, empresas, universidades, sociedad civil y organizaciones internacionales.
Además de considerar que Europa debe mirar más al Mediterráneo y con una mirada positiva y de oportunidad, ha reclamado la necesidad de que el sector privado forme parte del diseño y la implementación del pacto.